El entusiasmo que rodea a la inteligencia artificial continúa impulsando a Wall Street, pero para Ray Dalio el mercado comienza a mostrar señales de burbuja que recuerdan a algunos de los episodios más especulativos de la historia financiera.
El fundador de Bridgewater Associates advirtió que la actual euforia por la IA se acerca a los niveles registrados en la burbuja de 1929.
El fundador de Bridgewater Associates advirtió que la actual euforia por la IA se acerca a los niveles registrados en la burbuja de 1929.
El entusiasmo que rodea a la inteligencia artificial continúa impulsando a Wall Street, pero para Ray Dalio el mercado comienza a mostrar señales de burbuja que recuerdan a algunos de los episodios más especulativos de la historia financiera.
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El fundador de Bridgewater Associates advirtió que la actual euforia por la IA se acerca a los niveles registrados antes del desplome bursátil de 1929 y de la burbuja puntocom de comienzos de siglo.
Sin embargo, aclaró que el problema no radica en la tecnología en sí, sino en el comportamiento de los inversores y en las valuaciones alcanzadas por muchas compañías del sector.
Durante una entrevista con Steven Bartlett en el podcast The Diary of a CEO, Dalio sostuvo que la innovación tecnológica suele ir acompañada de procesos especulativos.
"Todos los grandes cambios tecnológicos producen burbujas", afirmó, al recordar que los avances más transformadores de la historia también despertaron excesos en los mercados antes de consolidarse.
A pesar de su advertencia, el reconocido inversor dejó en claro que mantiene una visión positiva sobre el potencial de la inteligencia artificial.
Según explicó, el desarrollo de esta tecnología tendrá un impacto profundo sobre la productividad y la economía global, aunque eso no significa que todas las empresas vinculadas al sector representen buenas oportunidades de inversión.
Dalio también insistió en una idea que considera fundamental para comprender los ciclos financieros. "La riqueza no es lo mismo que el dinero", señaló.
A su juicio, muchos inversores confunden el incremento del valor de los activos con la creación de dinero real, cuando en realidad se trata de conceptos diferentes que pueden generar una falsa sensación de riqueza durante los períodos de fuerte expansión bursátil.
El gestor explicó que, cuando las expectativas crecen más rápido que la capacidad de las empresas para generar beneficios, las valuaciones pueden desconectarse de sus fundamentos. En ese escenario, incluso compañías con tecnologías revolucionarias pueden sufrir fuertes correcciones si los resultados no logran justificar los precios pagados por el mercado.
Las declaraciones de Dalio se suman a un debate cada vez más amplio entre estrategas e inversores sobre la sostenibilidad del rally impulsado por la inteligencia artificial.
Si bien el auge del sector continúa atrayendo miles de millones de dólares hacia fabricantes de chips, proveedores de infraestructura y desarrolladores de software, también crecen las voces que advierten sobre el riesgo de que el entusiasmo haya llevado las cotizaciones demasiado lejos.
Para Dalio, la historia demuestra que las grandes revoluciones tecnológicas generan enormes oportunidades, pero también episodios de exuberancia financiera.
La clave, sostiene, consiste en diferenciar el enorme potencial de una innovación de las expectativas que el mercado incorpora en los precios de las acciones. Esa diferencia, concluye, suele marcar la distancia entre una inversión sólida y una burbuja especulativa.