De acuerdo con el relevamiento, cada adulto realizó en promedio 32,8 pagos electrónicos mensuales, un 14,7% más que durante el mismo período de 2025. En contraste, la cantidad de extracciones de efectivo se redujo un 33,4% interanual, hasta alcanzar apenas 1,3 operaciones mensuales por persona. Además, el monto retirado cayó un 14,1% en términos reales.
Según el BCRA, las operaciones realizadas mediante QR aumentaron un 57,2% interanual en cantidad y un 58,3% en monto transaccionado, por encima de las transferencias tradicionales, que registraron incrementos del 24,6% y 7,2%, respectivamente.
En cambio, los pagos con tarjetas de crédito mostraron una contracción del 3,5% en cantidad de operaciones y del 12,1% en montos, medidos en términos reales.
La pérdida de participación también se reflejó en los distintos canales comerciales. Las tarjetas de crédito retrocedieron alrededor de 1,5 puntos porcentuales en supermercados y autoservicios mayoristas, mientras que en el comercio electrónico su participación cayó cerca de cinco puntos.
El informe señala que la acreditación inmediata, la gratuidad de las transferencias para los usuarios y las mejoras en la experiencia digital contribuyen a explicar su creciente utilización, incluso en operaciones de bajo monto.
Sin embargo, el retroceso del efectivo no fue uniforme. En los supermercados, su participación en el monto total de ventas aumentó hasta el 16,9%, mientras que en los autoservicios mayoristas alcanzó el 25,4%.
Más argentinos tienen cuentas bancarias y billeteras digitales
El avance de los pagos electrónicos estuvo acompañado por una mayor penetración de los servicios financieros. A junio de 2026, 38,1 millones de personas tenían al menos una cuenta bancaria o de pago, lo que representó un incremento de 300.000 usuarios respecto de diciembre de 2025.
Uno de los datos más relevantes es que el 76,5% de los titulares ya posee simultáneamente cuentas bancarias y cuentas de pago, una proporción que aumentó con la incorporación de 1,1 millones de personas durante el semestre.
Esta tendencia refleja una mayor utilización de distintos proveedores financieros para realizar pagos, recibir transferencias, administrar ingresos y canalizar ahorros.
El BCRA también destacó que 10,3 millones de personas abrieron nuevas cuentas durante el primer semestre, pese a que ya contaban con al menos una. Así, el promedio de cuentas por titular adulto pasó de seis a 6,2.
La digitalización también modificó la edad de ingreso al sistema financiero. Mientras que los usuarios que solo poseen cuentas bancarias tienen una edad mediana cercana a los 65 años, entre quienes utilizan exclusivamente cuentas de pago la mediana ronda los 16 años.
Las cuentas en dólares siguen creciendo y ganan protagonismo los fondos de inversión
Otra de las tendencias destacadas fue el aumento de la tenencia de cuentas en moneda extranjera. Según el informe, el 65% de los titulares de cuentas ya posee al menos una cuenta en dólares u otra moneda extranjera, luego de que 1,3 millones de personas se incorporaran a este segmento durante el primer semestre.
Además, otros 3,2 millones de usuarios que ya tenían este tipo de cuentas abrieron nuevas, lo que evidencia una mayor diversificación de los instrumentos utilizados para administrar sus fondos.
En materia de ahorro e inversión, el stock total de las personas humanas alcanzó los $115,6 billones a junio de 2026, equivalente al 10,3% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, el comportamiento fue mixto: aunque el volumen de ahorro registró un incremento interanual del 3,7%, durante los primeros seis meses del año sufrió una contracción del 5,1% en términos reales.
El BCRA identificó una recomposición de los fondos desde saldos líquidos hacia instrumentos remunerados, tanto en pesos como en moneda extranjera, con excepción de los plazos fijos en pesos, que registraron una caída.
En este escenario, los fondos comunes de inversión continuaron ganando protagonismo, especialmente aquellos vinculados a las cuentas remuneradas de las billeteras virtuales.
La cantidad de cuentas de pago con saldos invertidos en fondos comunes de dinero pasó de 26,5 millones a 28,9 millones durante el primer semestre, consolidando a estos instrumentos como una de las principales alternativas de administración de liquidez. Pese a esta evolución, los saldos en cuentas en moneda extranjera se mantuvieron como el principal instrumento de ahorro, con una participación del 26% sobre el total relevado.
El crédito llega a más personas, pero cae el monto promedio de los préstamos
El informe también mostró un comportamiento dispar en el financiamiento a las familias. A junio de 2026, 20,5 millones de personas tenían algún tipo de crédito, lo que representó el 55,2% de la población adulta, con un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto de diciembre de 2025.
Sin embargo, el saldo promedio por deudor se ubicó en $4,6 millones a precios constantes de junio, con una caída del 2% durante el primer semestre.
De esta manera, el mercado crediticio mostró un cambio respecto de la dinámica observada desde mediados de 2024, cuando crecían simultáneamente tanto la cantidad de personas financiadas como los montos otorgados.
La incorporación neta de nuevos deudores estuvo concentrada principalmente en los préstamos personales y, en menor medida, en los créditos garantizados.
Por su parte, el financiamiento a las micro, pequeñas y medianas empresas registró una mejora. El 75,4% de las firmas con certificado MiPyME contaba con algún tipo de crédito, mientras que el saldo total de financiamiento alcanzó un máximo histórico de $60,5 billones, con un crecimiento semestral del 2,2%.