Las acciones de Nvidia llegan a la presentación de sus próximos resultados con una combinación que, según Bank of America, podría resultar atractiva para los inversores: expectativas de crecimiento todavía elevadas y una valuación que se encuentra entre las más bajas de la última década.
La compañía presentará su balance el 26 de agosto, y BofA mantiene una recomendación de “Comprar” sobre el papel, con un precio objetivo de u$s350. La referencia contrasta con los u$s224 actuales.
Uno de los principales argumentos del banco es la valuación. Según sus cálculos, Nvidia cotiza actualmente a unas 16 veces las ganancias proyectadas para 2027, mientras que su ratio precio/ganancias ajustado por crecimiento (PEG) se ubica en apenas 0,3 veces. Para BofA, ambos indicadores representan los niveles más bajos de aproximadamente 10 años.
Mejores perspectivas para Nvidia
El banco espera, además, que la empresa vuelva a superar sus propias previsiones en el próximo trimestre. Su estimación apunta a ingresos de entre u$s94.000 millones y u$s95.000 millones, por encima de los u$s91.000 millones incluidos en la guía oficial de Nvidia.
BofA también proyecta que la compañía incremente entre 3% y 4% su previsión de ingresos, hasta un rango de u$s107.000 millones a u$s108.000 millones, frente a los aproximadamente u$s104.000 millones que contempla actualmente el consenso de analistas.
BofA mantiene una recomendación de “Comprar” sobre las acciones de Nvidia, con un precio objetivo de u$s350.
Imagen creada con IA
Parte de la expectativa está vinculada con Vera Rubin, la nueva generación de chips y sistemas de inteligencia artificial de Nvidia.
El inicio de sus envíos, junto con una mayor producción y la continuidad del gasto de capital de los grandes proveedores de servicios en la nube, podría generar nuevas revisiones al alza de las estimaciones durante los próximos trimestres.
Noticias no tan malas
BofA también considera que algunas de las preocupaciones que pesan sobre Nvidia podrían estar sobredimensionadas. Entre ellas aparece el incremento del costo de la memoria, que actualmente representa entre 40% y 50% del costo de fabricación, frente al 15%-20% histórico.
A pesar de ello, el banco proyecta que el margen bruto de la compañía se mantendrá entre 73% y 74% a largo plazo, frente al aproximadamente 75% actual.
Otro foco de debate es el denominado financiamiento circular dentro del ecosistema de inteligencia artificial. BofA calcula que las inversiones directas de Nvidia en socios, incluyendo u$s30.000 millones en OpenAI y u$s10.000 millones en Anthropic, alcanzan aproximadamente u$s70.000 millones.
Sin embargo, el banco estima que Nvidia generará alrededor de u$s470.000 millones de flujo de caja libre durante 2026 y 2027, por lo que esas inversiones representarían cerca del 15% de ese total. Bajo esta perspectiva, BofA considera que la compañía todavía tendría capacidad para cumplir su compromiso de devolver el 50% del flujo de caja libre a los accionistas.