28 de septiembre 2026 - 00:00

Riesgo país arriba de 600: ¿qué está pasando con los bonos argentinos?

El indicador medido por el JP Morgan superó los 600 puntos y los bonos argentinos volvieron a caer. La suba de tasas en EEUU explica parte del castigo, pero Argentina también enfrenta una prima de riesgo mayor. Con rendimientos cercanos al 12%, el mercado vuelve a mirar a la deuda soberana.

riesgo país

Los bonos argentinos volvieron a sufrir, pero esta vez sería un error mirar solamente a la Argentina.

El riesgo país hizo máximos de los últimos meses:

Ya quedó bastante lejos de los 403 puntos que llegó a tocar en julio. Desde aquel mínimo, el spread se amplió más de 200 puntos básicos y los bonos soberanos volvieron a mostrar caídas importantes, especialmente en el tramo largo de la curva.

¿Cambió tanto la Argentina en dos meses? No necesariamente. Parte del movimiento es local, pero otra parte importante viene de afuera.

Veamos la tasa a 10 años en EEUU:

Volvió a superar el 5% y se encuentra en niveles que no veíamos desde 2007.

¿Por qué?

Se combinaron varios factores. La economía norteamericana continúa mostrando bastante resiliencia, el conflicto en Medio Oriente llevó nuevamente al petróleo por encima de los u$s100 y aumentaron las preocupaciones inflacionarias.

De hecho, la semana pasada la Reserva Federal hizo algo que no hacía desde 2023: subió la tasa de referencia en 25 puntos básicos. Para colmo, Trump prometió regalar u$s5.000 a cada adulto americano si gana ambas cámaras en las elecciones legislativas.

El resultado fue una fuerte venta de Treasuries. Y recordemos: cuando cae el precio de un bono, sube su rendimiento.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Argentina? Mucho. Conceptualmente podemos pensar el rendimiento exigido a un bono argentino como la suma de dos componentes: la tasa libre de riesgo de EEUU más una prima adicional por asumir riesgo argentino. Esa segunda parte es, simplificando, lo que intenta capturar el riesgo país.

Si un Treasury a 10 años rinde alrededor de 5,1% y el mercado exige otros 5 puntos porcentuales aproximadamente para asumir riesgo argentino, rápidamente llegamos a rendimientos de dos dígitos.

Pero acá aparece un segundo problema: los bonos argentinos no solo sufrieron por la suba de tasas globales, sino que además cayeron más que buena parte de sus comparables emergentes.

En julio, el riesgo país argentino llegó a estar apenas unos 150 puntos básicos por encima del promedio de América Latina. Hoy esa diferencia está cerca de los 380 puntos. Es decir, en apenas dos meses la prima adicional que el mercado exige específicamente por Argentina aumentó más de 200 puntos básicos. Esto confirma que no todo el movimiento vino de afuera, o sea las tasas internacionales subieron y golpearon a toda la renta fija emergente, pero los bonos argentinos además tuvieron un deterioro propio y rindieron peor que la región. El castigo, entonces, vino por las dos vías.

En este contexto, hoy volvemos a encontrar títulos argentinos ofreciendo rendimientos cercanos al 12%:

Esto cambia bastante la discusión. Hace algunos meses, con el riesgo país acercándose a 400 puntos, había bastante optimismo incorporado en precios. Hoy los bonos vuelven a incorporar un margen de pesimismo considerablemente mayor.

¿Qué parte del problema es argentina? El mercado empezó a mirar nuevamente el programa financiero y, cada vez más, las elecciones presidenciales de 2027.

Argentina todavía no recuperó plenamente el acceso al mercado internacional y eso vuelve relevante la pregunta sobre cómo se financiarán los próximos vencimientos si las tasas internacionales permanecen en estos niveles.

¿Entonces cambió la tesis?

Argentina sigue teniendo desafíos importantes en términos de actividad e inflación. Y el escenario electoral seguramente agregará volatilidad.

Pero también hay diferencias respecto de otros procesos electorales. El Gobierno mantiene el ancla fiscal, el Banco Central viene acumulando reservas y todavía queda tiempo para llegar a 2027 con una posición financiera más sólida.

Y, además, los precios cambiaron. Una inversión nunca depende solamente de si el escenario es bueno o malo. Depende también de cuánto de ese escenario ya está incorporado en el precio.

Con un riesgo país cerca de 400 puntos, el mercado exigía que muchas cosas salieran bien. Arriba de 600, y con bonos nuevamente rindiendo alrededor del 12%, el punto de partida es diferente.

Eso no significa que necesariamente sea el piso ni que los bonos no puedan seguir cayendo. El contexto internacional sigue siendo complicado y el ruido electoral probablemente aumente.

Pero después de esta corrección vuelve a aparecer algo que hace unos meses era más difícil de encontrar: margen de seguridad. Y con rendimientos nuevamente en dos dígitos, la relación entre riesgo y retorno empieza a ponerse otra vez interesante. Al final del día, de eso se trata invertir.

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Nota: El material contenido en esta nota NO debe interpretarse bajo ningún punto de vista como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo en particular. Este contenido tiene fines únicamente educativos y representa únicamente una opinión del autor. En todos los casos es recomendable asesorarse con un profesional antes de invertir.

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