El petróleo se desploma este miércoles y el Brent perfora su piso de u$s90, a pesar de que el martes se conociera la amenaza de Rusia de renunciar a sus contratos de suministro de energía. El crudo refuerza la tendencia que mostró el martes, cuando acumuló una baja de más de 3%.
Los futuros de Brent se ubican en u$s89,14 el barril después de retroceder un 3,96%. Durante la jornada alcanzó a tocar su mínimo registrado desde el 1 de febrero, cuando tocó los u$s89,16.
Los futuros de West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) retrocede 4,34% y se ubica en u$s83,09, su menor valor desde el primero de enero de 2022 cuando tocó los u$s82,12.
Según el analista de PVM, Stephen Brennock, "la interrupción de la liberación de barriles de la reserva estratégica de petróleo de Estados Unidos y el embargo de la Unión Europea sobre el crudo ruso, son los ingredientes de una crisis de suministro mundial para este invierno (boreal)".
El presidente ruso, Vladimir Putin, amenazó con cortar todos los suministros de petróleo y gas de fijarse los topes de precios que el G7 quería implementar para "reducir los ingresos rusos y la capacidad de Rusia para financiar su guerra de agresión, mientras limita el impacto de la guerra de Rusia en los precios mundiales de la energía".
A este escenario se agregan las expectativas de reducción de los inventarios petroleros estadounidenses que estiman que las existencias hayan caído por cuarta semana consecutiva, con una reducción de 733.000 barriles en la semana, según un sondeo de Reuters. El miércoles se conocerá el estado real de los inventarios.
La OPEP por su parte sostiene su decisión de recortar la producción en 100.000 barriles diarios durante octubre, como estrategia para contener el retroceso de los precios.
En paralelo, según el Panorama Energético a Corto Plazo (STEO) de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA), la producción de crudo va a aumentar a 11,79 millones de barriles diarios en 2022 y a 12,63 millones en 2023. Por otro lado, la demanda de petróleo y otros combustibles líquidos va a aumentar a 20,40 millones de barriles diarios en 2022 y a 20,75 en 2023. Estos niveles son cercanos al récord de 2005 con 20,80 millones.
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