Las acciones argentinas en Wall Street, cedieron hasta 4,4% este miércoles, mientras la bolsa porteña retrocedió un 1% en el inicio de junio, luego de acumular una mejora del 4,57% en el quinto mes del año. Lo más destacado de la jornada fue el alza de los títulos de compañías energética tras los anuncios del nuevo cuadro tarifario.
El índice S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) descendió 1% hasta las 91.369 unidades. Las principales bajas fueron anotadas por YPF (2,85%), Pampa Energía (2,6%) y Cresud (2,6%).
Sin embargo, hubo excepciones de retornos favorables en empresas involucradas con el sector de energía eléctrica. Edenor subió un 2,95%, Transener un 2,75% y Aluar 2,2%, luego de que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad anunció la aplicación del nuevo cuadro tarifario para el área metropolitana de Buenos Aires, donde los hogares tendrán un incremento promedio del 16,53% para los que no perciban tarifa social y de un 7,7% para los que tienen dicho beneficio. Asimismo, para los usuarios comerciales el incremento promedio será del 16% al 19%.
En Nueva York, las caídas más importantes fueron registradas por IRSA (4,4%) y Despegar (3,8%).
En mayo, después de un abril muy negativo en los mercados internacionales, el ritmo de las caídas se redujo considerablemente, y algunas acciones argentinas lo aprovecharon, ya que lograron avances de hasta 12,4% en la bolsa porteña, aunque dentro de un panorama de marcada selectividad. No corrieron con la misma suerte los bonos en dólares, que volvieron a ser castigados, y sufrieron bajas de hasta 6,1%, incluso llegando a tocar hacia fines de mes, niveles mínimos desde el canje con privados.
A diferencia de lo que está aconteciendo en los mercados internacionales, las acciones del mercado local se vieron favorecidas en mayo y, para sorpresa de muchos, están teniendo un año mucho más sólido que los índices de Wall Street", afirma Maximiliano Donzelli, Head of Research en IOL.
Argentina anunció en la víspera que acordó con el Club de París diferir los pagos de deuda hasta fines de septiembre de 2024 o hasta alcanzar un nuevo acuerdo, el que se pretende oficialmente cerrar este mes mediante mayores plazos y reducción de tasas.
Bonos en dólares y en pesos
En cuanto a la renta fija, los bonos indexados por CER vuelven a ajustar y comprimen la tasa a lo largo de toda la curva. Si bien las preocupaciones inflacionarias son elevadas, es posible que las expectativas sobre el tramo del actual mandato presidencial hayan sobre reaccionado llevando a varios bonos con vencimiento al 2023 a rendimientos neutros + Cer, esperando, tal vez, una reducción de la inflación esperada. Una dinámica similar sucede en los Dólar Linked con vencimiento hasta el 2023.
Para finalizar, los bonos en dólares también experimentaron bajas, aunque leves. Los bonos referentes AL30D y GD30D cerraron con variaciones negativas de tan solo 0,03% y 0,10%, aunque lo más significativo sigue siendo el ratio entre legislaciones, local y extranjera, superior al 14% que expone la clara elección por los globales debido a una mayor seguridad jurídica ante eventos adversos.
Mientras tanto, avanza la primera revisión virtual por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre los compromisos asumidos por Argentina en el nuevo acuerdo firmado a inicios de marzo, que incluye reducir la inflación, bajar el déficit fiscal y achicar subsidios, entre otros puntos.
Las reservas actuales tienden a complicar el cumplimiento de una de las metas ante el FMI. El reciente acuerdo con el organismo crediticio por una deuda de unos 44.000 millones de dólares fijó como objetivo para fin de junio un incremento de 4.100 millones de dólares en las reservas internacionales netas de la entidad monetaria local.
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