Una avivada de Australia en el partido contra Dinamarca en la fase de grupos, la habría ayudado a imponerse en ese cotejo y, consecuentemente, clasificar a los octavos de final del Mundial de Qatar, para enfrentar a la Argentina.
Increíble: los "papelitos" con los que Australia le ganó a Dinamarca
El rival de la Argentina llegó a esta instancia tras ganarle a Dinamarca por el mínimo marcador. Pero una historia de espionaje la ayudó a hacerlo.
Picardía insólita en Australia-Dinamarca.
Más precisamente: unos papelitos con los que ingresaron dos jugadores daneses en el segundo tiempo, con indicaciones del entrenador hacia los jugadores, terminaron en el césped, y fueron recogidos por sus rivales, que se los llevaron al DT australiano. Con tal mala suerte, que un integrante del cuerpo técnico habla ese idioma nórdico, y las pudo traducir...
Cómo fue la historia de espionaje de Australia a Dinamarca...
A juzgar por las imágenes que se vieron cuando faltaban 21 minutos para el final del partido que Australia derrotó a Dinamarca por 1-0 y le permitió conseguir la clasificación a los octavos de final de Qatar, los oceánicos sellaron su pasaje por una picardía.
¿Qué fue lo que sucedió? Con la necesidad de revertir la derrota que los llevaba a la eliminación, el entrenador de los daneses, Kasper Hjulmand, decidió un doble cambio y envió al campo de juego a los delanteros Robert Skov y Andreas Cornelius.
Los dos ingresaron con una primera misión: llevar unos mensajes escritos en papeles para que los vean compañeros que quedaban en la cancha. La transmisión oficial llegó a mostrar que el primero de ellos fue corriendo hacia Christian Eriksen y se lo entregó.
Dos minutos más tarde, Dinamarca buscaba la igualdad y en el banco de suplentes de los australianos comenzaron a verse movimientos atípicos. El entrenador Graham Arnold se juntó con sus ayudantes y comenzaron a evaluar algo. Al menos una de las notas escrita a mano que contenía instrucciones tácticas terminó en las manos “equivocadas”, luego de ser descartada en el campo.
El reemplazado Mitchell Duke la recogió y se la llevó al DT. A partir de allí, Australia supo cuál era la idea de los daneses. Para desgracia de los rivales, uno de los asistentes de Arnold, Andrew Clark, trabajó en un club de Copenhague, la capital de Dinamarca. Se especula, entonces, que así fue más sencillo para los australianos interpretar la estrategia que había en esos papeles.
¿Qué ocurrió apenas cuatro minutos después de los cambios de Hjuldman? Australia utilizó su primera ventana de modificaciones para alterar el sistema de juego y comenzar a defender con cinco jugadores, sumando otro central y dejando a sólo un delantero, para pasar a jugar con un 5-4-1.
De esa manera, el experimentado Bailey Wright, un zaguero de 1,85m, saltó al campo para sumarse a la defensa del triunfo ante los centros que iban a llegar al área. Su primer gesto al suplantar al delantero Riley McGree fue advertir (marcando con los dedos cómo defenderían) a los centrales Harry Souttar y Kye Rowles del nuevo plan.
El marcador no se alteró y Australia selló la clasificación. La picardía dio resultado otra vez...


Dejá tu comentario