21 de diciembre 2004 - 00:00

340 policías más para el conurbano

Felipe Solá presentó ayer en la localidad bonaerense de Mercedes la llamada Policía II que se ocupará de proteger las zonas más peligrosas del conurbano provincial. En la foto, junto al ministro León Arslanian y a una de las integrantes de la nueva fuerza.
Felipe Solá presentó ayer en la localidad bonaerense de Mercedes la llamada Policía II que se ocupará de proteger las zonas más peligrosas del conurbano provincial. En la foto, junto al ministro León Arslanian y a una de las integrantes de la nueva fuerza.
León Arslanian la pergeñó como una alquimia para revertir la imagen, en pendiente pronunciada, de la castigada Policía Bonaerense: una nueva fuerza integrada por jóvenes con formación avanzada -o semi- y adiestramiento alejado de las aulas policiales.

Y ayer, a siete meses de anunciar su creación, aquel proyecto que arrancó difuso y sin rumbo preciso tomó cuerpo. En Mercedes, Felipe Solá -escoltado por su ministro de Seguridad- encabezó el egreso de la primera promoción de la Policía Buenos Aires II.

El contingente inicial de 340 uniformados -154 mujeres y 186 hombres- concluyó ayer su etapa de formación y, tras unas breves vacaciones, el 3 de enero comenzará a cumplir tareas en la Departamental San Martín, una de las más críticas del conurbano bonaerense.

En los primeros meses patrullarán las calles acompañados por «tutores» -jefes policiales con experiencia- y bajo un mando compartido entre Gendarmería, Prefectura y la Bonaerense. Al punto de que el jefe de la fuerza es Heriberto Rattel, comandante retirado de Gendarmería.

Esa condición tripartita, establecida por ley, le otorga a la PBA II una característica singular: una dependencia operativa de Nación y provincia, indicador del intento por unificar criterios y prestarse colaboración mutua en la lucha contra el delito.

Así y todo, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, no asistió ayer al egreso de los nuevos policías que concluyeron su entrenamiento en el Instituto de Capacitación y Aplicación Especializada Cabo Juan Adolfo Romero, de Mercedes, dependiente de Gendarmería Nacional.

Antes hubo un largo derrotero. El primer tropiezo lo causó la sobreestimación de la convocatoria.
Arslanian estimó que más de 4.000 jóvenes se inscribirían para formar parte de esta «nueva policía». Pero tuvo que extender el plazo y nunca superó los 2.000 interesados.

Al final, previa selección, sólo quedaron cerca de 400, de los cuales, al concluir el adiestramiento, se redujeron a los 340 que egresaron ayer.

• Conformidad

La segunda tanda, que comienza el entrenamiento en enero con una etapa de formación académica en la Universidad de La Matanza, será más numerosa: 600 aspirantes que, a mediados de año, se desplegarán por los distritos que conforman la Departamental Lomas de Zamora Sur. Ayer, Solá se mostró conforme y defendió el plan de su ministro de crear una Policía paralela. «Dado el momento en que llegamos con respecto a la Policía de la provincia de Buenos Aires, fue necesario crear una fuerza nueva», dijo el gobernador.

Tras esa introducción, reorientó sus palabras. «Frente
a los comentarios de algunos seudoentendidos en seguridad que no tienen la menor responsabilidad pero están siempre listos para opinar, la delincuencia gozaba y pensaba que nosotros nos dividíamos, discutíamos y nos quedábamos en las palabras.» Y, en la misma línea, aseguró que «hay una gran cantidad de gente que quiere hacer política con esto, desde un partido político o desde la influencia y pegar desde afuera».

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