9 de noviembre 2004 - 00:00

Apresan último prófugo

El último prófugo del secuestro y asesinato de Diego Peralta, cuyo cadáver apareció en una tosquera de Ezpeleta (en agosto de 2002), 38 días después de haber desaparecido, fue detenido en la ciudad de Asunción. Se trata de Carlos Ramón Garzón Vera, alias «Pipi», quien fue apresado la semana pasada cuando se resistió a ser identificado, aunque la policía paraguaya recién pudo obtener su verdadera identidad ayer, tras cotejar sus huellas dactilares con los registros argentinos.

Emilse Peralta
, madre de Diego, se mostró contenta con que hayan apresado al último prófugo de la banda, cuyos otros ocho integrantes ya se encontraban detenidos. «Esta detención sirve para darle un poco más de paz a la memoria de Diego. Yo no voy a estar en paz nunca, porque voy a vivir el resto de mi vida luchando para que todos queden presos», dijo la mujer.

Garzón Vera fue apresado cuando un retén de la policía paraguaya intentó identificarlo en Asunción y huyó a los tiros hasta que fue reducido.

Al quedar alojado en una dependencia policial, «Pipi» fue registrado con otra identidad como un delincuente sin demasiada importancia, pero los policías paraguayos se asombraron cuando este fin de semana recibió la visita de tres prestigiosos abogados de Asunción. Como el perfil del detenido no se condecía con los clientes de los letrados que cobran altísimos honorarios, los policías paraguayos comenzaron a sospechar.

El principio de la identificación se dio gracias a Juan Pedro Schaerer, a quien los investigadores consultaron, ya que, en el marco de la investigación de su hijo Cristian, posee un archivo personal de delincuentes que pueden tener vinculación con el caso.

Schaerer advirtió que podía tratarse del último prófugo de la banda que secuestró y mató a Peralta.

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