El presidente Alberto Fernández aseguró este martes que al comenzar la gestión en AYSA (Agua y Saneamientos Argentinos), Malena Galmarini, su actual presidenta, recibió la empresa con un presupuesto de u$s10 mil millones, lo que equivalente a los intereses de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que debía afrontar este año el país, en una crítica hacia el gobierno de Mauricio Macri.
El máximo mandatario realizó las declaraciones en el marco del acto por los 15 años de la reestatización de la firma y en el que también participaron Galmarini; el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; el secretario general del Sindicato Gran Buenos Aires de Trabajadores de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri; entre otros.
Fernández comenzó su discurso con un recuerdo del día en que el expresidente Néstor Kirchner le acercó una carpeta sobre la inversión que llevaba a cabo la compañía Aguas Argentinas, concesionaria del servicio, hasta 2006.
“Me llamó poderosamente la atención que había inversión para llevar agua potable a lugares donde podían pagarlo”, rememoró el jefe de Estado que, en ese año, oficiaba como jefe de gabinete de Kirchner, y añadió que bastaba con llegar hacia la localidad bonaerense de Avellaneda "para darse cuenta que no había cloacas".
“Esa concesión postergaba a millones de argentinos que no podían pagarla y les vendía a los que sí podían”, sentenció.
Ante esa situación, contó, el exmandatario encontró la motivación en "hacer que el agua no sólo llegue a más argentinos, también a los que no podían pagar y que las plantas de tratamiento proliferen para garantizar mejores condiciones de vida”.
En una de las críticas vertidas hacia el macrismo, indicó que la compañía sufrió "cuatro años de postergación" y explicó: “Recibimos a AYSA con $s10 mil millones de presupuesto, que era exactamente lo que debemos pagar este año de intereses de deuda”.
Además, sintetizó que mientras el presidente anterior "postergaba a los argentinos" con un acuerdo con el FMI, los "argentinos dejaban de recibir agua y de tener plantas de tratamientos”.
“Uno no puede decir que quiere gobernar una Patria y no ocuparse de semejante necesidad: del agua, de que el agua llegue a la casa de cada argentino”, aseveró.
En tanto que Galmarini también lanzó críticas hacia Macri al destacar que "se había dejado de trabajar en agua y cloacas" y la red "creció sólo un 1%".
La presidenta contó que al comenzar con su gestión halló a "una gran empresa con mucho potencial pero dormida, y los trabajadores esperando y viendo cómo otros se llevaban la plata”.
“Falta muchísimo pero no es mejor decir que tenemos en marcha 2494 km de redes de agua y de cloacas”, subrayó.
Muchas de las obras, manifestó, "no se ven, son caras y complejas" pero la gente "las siente y las vive".
“El agua es mucho más de lo que vemos y sabemos”, expresó e instó: “Hay que cuidar el agua cruda y no sólo el agua potable”.
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