16 de noviembre 2004 - 00:00

Desplazan a jefe policial de zona con récord de secuestros

León Arslanian
León Arslanian
León Arslanian avanzó ayer con otro -el tercero en un mes- recambio en la cúpula de la Policía Bonaerense: expulsó a cuatro comisarios jefes y, en paralelo, premió a otros dieciocho a quienes, como hizo días atrás con la jefatura policial, ascendió en manada.

El de ayer fue el tercer movimiento que Arslanian impone entre los uniformados de mayor rango: primero removió a los jefes de San Isidro, luego ascendió a comisarios generales a los cinco integrantes de la cúpula de la Bonaerense; y ahora llevó a comisarios mayores a los jefes departamentales.

En el torbellino hubo, por supuesto, algunos perdedores. En este caso, pagaron los jefes máximos de las Departamentales de Dolores, Guillermo Silvestro; de San Nicolás, Juan Angel Macías; de Necochea, Carlos Juárez; y de Lomas de Zamora, José Luis Rivero.

De este modo, luego de una serie de purgas masivas, Arslanian puso el eje sobre los jefes de la fuerza. Las depuraciones quedaron congeladas para dar previsibilidad a los uniformados pero, ahora, quienes quedaron en la mira fueron los jefes. Los cuatro desplazados -pasados a retiro obligatorio- fueron castigados porque, según la explicación dada por los voceros oficiales, «no cumplieron con los objetivos» fijados por la conducción política de la Policía. Es decir, no actuaron como pretendía Arslanian.

De acuerdo con la óptica del ministro, Silvestro, Macías, Juárez y Rivero -especialmente este último- no lograron, o no quisieron, «trasmitir a sus subordinados» los criterios delineados desde el Ministerio de Seguridad.

Y se trata, en al menos dos casos, de áreas muy sensibles: por un lado, Lomas de Zamora, la zona del conurbano sur más golpeada por los secuestros exprés; por el otro, San Nicolás, departamental clave en delitos como el contrabando y la piratería del asfalto.

• Novedad

Otro indicador llamativo es que los cuatro comisarios pasados a retiro habían sido nombrados por Arslanian en sus cargos hace 180 días.

Al margen, los movimientos implican una novedad. Por primera vez, desde la creación de la Bonaerense, una mujer quedará como jefe máximo de una departamental. Se trata de
Victoria Haydeé Huck, que reemplazará a Macías en San Nicolás.

Hasta ahora,
Huck estaba al frente de la Dirección de Prevención del Delito contra la Propiedad Automotor, área encargada de combatir el robo de autos y los desarmaderos ilegales. Ese cargo lo ocupó anteriormente Osvaldo Seisdedos, hoy al frente de Delitos Complejos, desde donde se investigan los secuestros.

En tanto, en Dolores quedó a cargo
Víctor Hugo Iglesias; Daniel González en Necochea, y desde ayer Jorge Wonceslak conduce Lomas de Zamora Sur.

El resto de la grilla quedó del siguiente modo:
Juan Carlos Paggi (La Plata); Daniel Eduardo Rago (Mercedes); Luis Alberto Castro (Bahía Blanca); Emir Armando Masser (Azul); Ramón Alberto Antonio (Mar del Plata); Sergio Ismael Morillo (Zárate-Campana); Mario Alberto Valente (Pergamino), Orlando Oscar Ramírez (Trenque Lauquen) y Julio César March (Junín), en lo referido al interior de la provincia.

Respecto del conurbano, quedan
Julio Eduardo García en Morón; Carlos Alberto Aijenbon en San Martín, Oscar Ramón Beauvais (La Matanza), Raúl Horacio Arroyo (Quilmes) y Guido Omar Pesce (San Isidro), quien fue designado semanas atrás en reemplazo de Cabrera, jefe a quien una denuncia involucró con un complot para asesinar a Arslanian.

Todos fueron ascendidos de comisarios inspectores a comisarios mayores. Oficialmente, se informó que el desempeño de todos queda bajo evaluación.

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