Dos jefes de la Policía Nacional Paraguaya fueron destituidos de sus cargos al comprobarse que el delincuente Cristian Carro Córdoba, a quien se le atribuyen varios secuestros en la Argentina y en el vecino país, fue detenido en la ciudad de Encarnación y quedó libre tras pagar una coima de u$s 60 mil.
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Por decisión del presidente paraguayo Nicanor Duarte Frutos, fueron desplazados de sus cargos el jefe del Departamento Antisecuestro de la policía paraguaya, Oscar Larrosa, y el titular del Departamento de Investigación de Delitos y responsable de las unidades de elite, Juan Pereira.
Este último atribuyó la grave acusación a una «interna policial», en vista del próximo período de ascenso y promoción de cargos, mientras Larrosa dijo, por su parte: «El objetivo no soy yo», sino su jefe, a quien querrían impedir el ascenso al máximo cargo de comisario general.
Según su abogado Claudio Ramírez, Carro Córdoba también pagó en el año 2002 para que lo dejaran salir de la seccional 1ª de Posadas, donde quedó detenido luego de que lo atraparan con documentos falsos.
• Cédula
Recordó Ramírez que Carro Córdoba pagó dinero para salir en el año 2003 de una dependencia de Gendarmería de Clorinda, donde mostró un documento falso a nombre de Marcelo Iturmendi,y luego lo liberaron y le devolvieron su documentación.
El vocero policial paraguayo, el comisario Santiago Velazco, sostuvo: «Cuando se sospecha de personal policial, el solo hecho de involucrarlo con personas al margen de la ley obliga a removerlo hasta que concluya la investigación».
El caso, por el que los jefes policiales fueron separados de sus cargos por orden presidencial, se registró el 23 de setiembre último en la mencionada ciudad fronteriza con la Argentina, situada a 270 kilómetros al sur de Asunción. Al ser detenido, Carro Córdoba se identificó con una cédula de identidad paraguaya a nombre de Celso Salgueiro, y tras un arreglo ilícito con policías paraguayos fue liberado y conservó la documentación falsa.
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