Aparentemente cuando comenzaba su recorrido, en la primera de esas localidades, del partido de Quilmes, el chofer fue abordado por dos sujetos que, mediante amenazas, lo obligaron a desviarse de la ruta.
Siempre amenazado por los asaltantes, el colectivero fue obligado a conducir hasta llegar a una zona cercana a una villa de emergencia, en jurisdicción de la localidad de San Francisco Solano.
Los delincuentes actuaron con extrema violencia, ya que sometieron a una feroz paliza al colectivero, a quien despojaron de su ropa y de $ 120 que llevaba consigo.
Los voceros policiales consultados indicaron que, no conformes con el botín obtenido, los asaltantes terminaron el robo provocándole una profunda herida en la mano, que puso en peligro dos de sus dedos, utilizando para ello un cuchillo.
Como consecuencia del brutal episodio, Laborda fue trasladado de urgencia a la Clínica ALPI, ubicada en la calle Soler 395, del barrio porteño de Palermo, donde fue intervenido a raíz de las heridas sufridas.
Una vez conocido el hecho, los compañeros de la víctima en la línea 263 iniciaron una medida de fuerza que interrumpió la circulación de ese servicio en repudio a lo sucedido.
Los médicos que asisten a Laborda indicaron que si bien la herida que recibió es de gravedad y llegó a comprometer los dedos índice y mayor de una mano, el paciente no corría riesgo de sufrir la amputación.
Asimismo, permanecerá internado en la clínica hasta su recuperación, dado que deben seguirse determinados pasos para saber si las heridas no comprometieron tendones o tejidos que le comprometan la movilidad.
Mientras tanto, la Policía había implementado un operativo de rastrillaje en busca de los asaltantes, aunque hasta el momento no se habían registrado detenciones en torno al caso, según lo señalado por las fuentes consultadas.
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