El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Eduardo Vaini, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 3 de Pilar, presentó el pedido de detención del sujeto, de 25 años y de nombre Diego.
Ahora será el juez de Garantías de San Isidro, Diego Martínez, quien debe decidir si las pruebas colectadas son suficientes para ordenar la detención, en la causa caratulada como "lesiones graves culposas".
En tanto, Gladys -esposa del imputado- aseguró hoy que su marido "está a disposición de la justicia" y comentó que tras lo sucedido quedó "shockeado".
"Diego está a disposición de la justicia. Está destrozado y llora todo el tiempo"", aseguró la mujer a la prensa.
Por su parte, los familiares de las personas atropelladas anunciaron que de no ser detenido el conductor del rodado, marcharán mañana hacia los Tribunales de San Isidro.
"Si no detienen a este asesino, mañana a las 10:00 haremos una marcha a los Tribunales de San Isidro", aseguró Ramón Bulacio, hermano de una de las mujeres atropelladas.
A su vez, dos de las personas atropelladas -una mujer de 48 años y una beba de 25 días- continúan en grave estado, mientras que las restantes cinco se recuperan favorablemente.
Francisca Bulacio, de 48 años, se encuentra en "estado crítico" y con "pronóstico reservado", y es mantenida con asistencia respiratoria mecánica, explicó Hugo Trabadello, director del hospital Sanguinetti de Pilar.
La pequeña de 25 días sigue internada en terapia intensiva del hospital Garrahan, adonde fue trasladada debido a su delicado estado de salud.
Trabadello explicó que el padre de las mellizas, Oscar Santillán, de 21 años, evoluciona favorablemente, tras padecer un traumatismo de cráneo, mientras que la otra nena fue dada de alta.
Por otra parte, los restantes heridos, Constantino Correa, de 50 años, y Gladys Bulacio, de 19, siguen recuperándose de manera satisfactoria, como así también un chiquito de 3 años.
El accidente tuvo lugar el domingo por la noche, a las 22:00, en la intersección de las calles Yrigoyen y Sarmiento, de Alberti, cuando un auto Peugeot 504 embistió al grupo familiar.
El conductor del rodado siguió su carrera llevándose consigo a uno de las víctimas en el capot del vehículo, sin detenerse para auxiliar a los integrantes de la familia.