La audiencia conciliatoria entre la jueza Rosa Parrilli y las empleadas del Gobierno de la Ciudad a las que insultó cuando se negó a pagar una multa fracasó dado que las agentes de tránsito consideraron insuficiente el monto del resarcimiento ofrecido por la magistrada.
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En la primera audiencia de mediación no se pudo llegar a un acuerdo en la causa por "daños y perjuicios" que le iniciaron las dos empleadas de la comuna porteña, que se desempeñan en el área de Tránsito.
No obstante, la justicia convocará a una nueva audiencia de conciliación entre las partes, para ver la posibilidad de que lleguen a un acuerdo extrajudicial.
Las denunciantes indicaron que la jueza Parrilli fue "más dialogante" en la audiencia, pero sin dar demasiados detalles de lo sucedido.
Asimismo, señalaron a la prensa que no las satisfizo la propuesta económica que les realizó la jueza.
En un principio, la jueza les ofreció 5.000 pesos a cada una, pero las empleadas consideraron insuficiente el monto.
Más allá del juicio político que deberá afrontar, Parrilli intenta llegar a una acuerdo extrajudicial con las dos afectadas y evitar otro proceso, aunque éste de menores consecuencias.
Todo comenzó luego que la jueza, visiblemente alterada, insultó a las empleadas de Tránsito cuando se negaba a pagar una multa por mal estacionamiento, tras el acarreo realizado por la grúa.
A los gritos, como lo registraron las imágenes de la cámara de seguridad, la jueza las trató de una manera despectiva y discriminatoria.
Antes de ingresar a la mediación, las dos empleadas no mostraron rencor contra la magistrada y sólo pidieron que "pida perdón y que sea sincera".
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