29 de octubre 2004 - 00:00
Grave: cárceles en Buenos Aires no pueden recibir presos
Está ante una encrucijada Felipe Solá: con leyes inflexibles y una Justicia morosa e ineficaz, las cárceles y comisarías de la provincia están saturadas de detenidos, fenómeno que parece difícil de revertir, al menos en el corto plazo. Esa situación detonó la alerta de un funcionario bonaerense que ayer advirtió que los penales, por estar superpoblados, ya no pueden recibir más reclusos.
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Felipe Solá
«Estamos al límite de la superpoblación carcelaria», dijo Rotundo y señaló que dio «instrucciones» para que «no se reciba un solo interno más en la medida en que no se vayan produciendo libertades». Es decir: hasta que no se generen vacantes, no habrá ingresos.
En la misma línea, desde la cartera de Seguridad, se abundó que, lógicamente, la Policía no dejará de actuar ni de efectuar detenciones. De hecho, Rotundo indicó como un factor de crecimiento de la tasa de detenciones a la «mejoría» en la intervención policial.
Pero, en lo macro, el sistema estalló. León Arslanian reclama que deriven a los presos que permanecen en las comisarías a los penales para liberar a la Policía de una función para la que no está preparada: la de guardia cárcel. Desde el Servicio Penitenciario explican que no hay lugar disponible.
Nadie lo dice en voz alta pero el pánico entre los funcionarios es con el comienzo del calor y la proximidad de las fiestas -momentos proclives a los desbordes en las cárceles-, seguir sumando reclusos a unidades hiperpobladas, puede desatar o acelerar una crisis con los internos.
«El sistema tiene un equilibrio que puede perderse si se sobrepasa excesivamente la capacidad real», dijo, a modo de advertencia, Di Rocco.
A futuro, asoma una destello de solución estructural: en marzo, con la inauguración de una unidad de 700 plazas en Urdampilleta, Bolívar, comenzará a concretarse un plan penitenciario que, con un costo total de 230 millones de pesos, permitirá agregar 5.388 vacantes durante 2005.
• Localizaciones
Además de Urdampilleta se construirán unidades en San Martín, Campana y Florencio Varela. Y se avanzará con alcaidías en San Isidro, La Plata, Mar del Plata, La Matanza, Lomas de Zamora, Quilmes, Junín y San Martín. Y ampliación en Magdalena, Bahía Blanca y Azul.
En tanto, según anticipó ayer Solá, hacia 2007, la capacidad de los penales habrá crecido en 15 mil vacantes adicionales.
Pero el debate por la crisis carcelaria detonó a partir de un informe que la Comisión Provincial de la Memoria le presentó ayer a Solá, Di Rocco y Arslanian, con denuncias sobre tortura en las unidades penales.
Esta comisión, encabezada por el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, detectó la acumulación de 3.500 denuncias por apremios y torturas en penales bonaerenses por lo cual, a nivel internacional, reclamará «el desmantelamiento de ese sistema de crueldad».




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