4 de octubre 2004 - 00:00

Haití exige demasiado

La zona de Gonaives, en Haití, se ha vuelto prácticamente inhabitable: las tropas argentinas colaboran con las ONG en tareas de ayuda humanitaria.
La zona de Gonaives, en Haití, se ha vuelto prácticamente inhabitable: las tropas argentinas colaboran con las ONG en tareas de ayuda humanitaria.
Puerto Príncipe, Haití -«Espero que el ministro de Defensa argentino se acuerde de esto ... los soldados están, pero los ingenieros del Ejército no han llegado», palabras más o menos, fue el pedido del primer ministro interino de Haití por el envío de ingenieros del Ejército Argentino para que ayuden en la devastada ciudad de Gonaives, azotada hace dos semanas por el huracán Jeanne.

El énfasis que puso el funcionario fue parecido al de algunos administradores argentinos cuando piden auxilio en fondos.

El premier haitiano Gerard Latortue reclamó el viernes pasado a la Argentina ( mencionó a José Pampuro), al término de la 8° Conferencia de las Américas que organizó el diario «The Miami Herald», el cumplimiento de la promesa de colaborar con especialistas militares en el dragado de canales. El encuentro de mandatarios de la región (no hubo funcionarios argentinos) tuvo lugar el jueves y viernes, 30 de setiembre y 1 de octubre, en el Hotel Biltmore en Coral Gables, Miami.

• Tensión

Latortue recordó que en agosto pasado conversó con el ministro Pampuro y le manifestó que además de soldados de paz su país necesitaba de los ingenieros del Ejército para que ayudaran en la construcción de canales de alivio para evitar el anegamiento de Gonaives.

Las declaraciones de Latortue tuvieron lugar dos días después de una tensa negociación que llevó a cabo el teniente coronel Santiago Ferreyra, jefe del Batallón argentino, con dos líderes de fracciones rebeldes que pretendían integrar sus hombres armados al dispositivo de socorro a los habitantes de Gonaives. «Las tropas están exhaustas pero enteras; a las funciones de mantenimiento de la paz se agrega la de custodia y colaboración con las ONG que reparten ayuda humanitaria -alimentos y agua-a más de 200 mil habitantes que quedaron sin nada», declaró el coronel Gabriel Guerrero, jefe de personal de la misión de paz.

En cada operación, las fuerzas tienen que disparar al aire y en oportunidades se arrojan granadas de humo para dispersar a la masa que se agolpa alrededor de los miembros de las ONG pidiendo alimentos. Es la única forma de organizar en una fila a los hambreados habitantes de Gonaives. Algunos de ellos colocan banderas argentinas en los techos de las casas, en señal de agradecimiento por el aceite y las bolsas de arroz y lentejas.

La respuesta del Ministerio de Defensa a Latortue llegaría este miércoles, pero como ayuda humanitaria -alimentos y medicinas-en un Hércules C-130 que la fuerza nacional espera ansiosa. Es que la carga más importante que trae el avión es equipo militar ( uniformes, borceguíes, bolsas de dormir, etc.) para reemplazar al que se perdió con la sorpresiva inundación que provocó el huracán Jeanne. Más de 70 por ciento del material de las tropas quedó bajo un metro y medio de agua.
Pampuro pidió a Roberto Lavagna la reprogramación crediticia urgente para poder afrontar la compra del material y equipo personal que viene en el Hércules. Dos de los seis galpones de la planta algodonera en desuso, asiento del batallón argentino, sufrieron la devastación del agua y del lodo. En las proximidades, un olor indescriptible golpea las fosas nasales. Ahora, una cinta periférica, como la que usa la policía en el escenario de un crimen, impide el acceso a esos galpones en prevención de contaminaciones.

• Funcionarios

El staff militar de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití ( Minustah) evalúa la conveniencia de dar definitivamente por perdido ese material y proceder a su incineración para evitar la contaminación. La llegada de la aeronave de la Fuerza Aérea a Puerto Príncipe coincidirá con la visita del secretario de Asuntos Militares, Jaime Garreta, a las tropas criollas. Se han preparado tres catres de origen francés, con su tela mosquitera que los asemeja a un iglú, en uno de los galpones más elevados de la ex algodonera. Allí, el secretario de Asuntos Militares junto al subjefe del Estado Mayor Conjunto, contralmirante Alejandro Giromini; y al director de Inteligencia Estratégica Militar, contralmirante Guillermo Iglesias, pasarán la noche en las mismas condiciones que lo hacen los Cascos Azules argentinos. No será de la partida el chileno Gabriel Valdés, representante especial de la ONU para Haití, pero sí acompañará a Garreta al día siguiente, 7 de octubre, a la entrevista que mantendrá con el premier Gerard Latortue. Ya en Puerto Príncipe el secretario recorrerá el hospital móvil de la Fuerza Aérea ubicado cerca del aeropuerto. Allí, bajo la dirección del comodoro Carlos Mazzochi, se realizó el jueves pasado la primera intervención quirúrgica ( apendicectomía) a un soldado brasileño y hasta tuvo un paciente diplomático, Mario Pino, encargado de negocios de la representación argentina, afectado de una dolencia intestinal, muy frecuente, por la baja calidad del agua potable.

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