El Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados se manifestó durante el mediodía en el microcentro porteño.
Los dirigentes piqueteros Raúl Castells y Nina Pelozo permanecieron detenidos durante casi diez horas por intentar tomar la sede del Banco Nación y el Banco Central para reclamar la aplicación social de las reservas.
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El arresto se produjo en horas de la mañana, cuando los líderes del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) iniciaban una protesta en el hall de la sede central del Banco Nación, ubicada en la calle 25 de Mayo del centro porteño, mientras otro grupo se manifestaba frente al Banco Central, en Reconquista al 200.
A su salida de la comisaría primera del centro porteño, Castells consideró como una "cuestión ridícula y absurda" haberlo "encarcelado" por "reclamar que los fondos del Banco Central se usen para el pueblo argentino" y no para pagar la deuda pública.
"Nos persiguen y nos detienen por denunciar de quieren robar las reservas del Estado, sin priorizar el pago de los jubilados, los planes de trabajo y aumentos salariales", señaló a su turno Pelozo.
Antes de la detención, el líder piquetero había anunciado en declaraciones radiales que su plan era "tomar" el edificio del Banco Central, para reclamar que las reservas sean utilizadas para pagar el 82 por ciento móvil a los jubilados.
"Reclamamos el pago de la deuda del 82 por ciento móvil a 5.600.000 jubilados y que paguen a empleados de las cooperativas de trabajo", había señalado Castells antes de adelantar que también protestarían en el Nación.
Ante el aviso, las autoridades policiales colocaron efectivos en las dos entidades a fin de disuadir a los manifestantes, por lo que cuando Castells, Pelozo y un grupo de sus militantes intentaron ingresar al Banco Nación para protestar, se encontraron con un cordón de policías que les impidió el paso.
Pese al control de los efectivos, los dirigentes piqueteros trataron de comenzar la protesta y en ese momento fueron detenidos e incomunicados.
"Hicieron una manifestación y constituyeron un delito", sostuvo el comisario Guillermo Sodini, a cargo de la seccional primera de la Capital Federal.
El jefe policial explicó que los dirigentes del MIJD quedaron entonces a disposición del juez federal Ariel Lijo y que fueron acusados por la presunta comisión del delito de "extorsión".
"Cuando nosotros llegamos ellos ya estaban adentro. Al hacer las manifestaciones que hicieron configuraron un delito, que es el de extorsión", explicó el uniformado en declaraciones a la prensa formuladas en la puerta de la comisaría, ubicada en la calle Lavalle al 400.
Sin embargo, para el abogado de Castells, Adrian Morales, los detenidos debían ser "liberados de inmediato porque no existe tal tipificación de delito. Y si no hay delito no pueden estar presos".
En horas de la tarde, arribaron a esa sede policial militantes de la agrupación piquetera, que amenazaron con iniciar un acampe en las inmediaciones si no se liberaba a Castells y a Pelozo antes de la madrugada.
"Junto con la lucha judicial daremos una respuesta política al apelar a la movilización de los trabajadores en la forma de un acampe en defensa de Castells y Nina Peloso", señaló Morales en la puerta de la comisaría en Lavalle y Reconquista.
Previamente, en torno a la sede de la Federal se había montado un operativo de seguridad, ante la posibilidad de manifestaciones de los seguidores de Castells.