El desborde del río Luján, producido a raíz de un temporal que esta semana afectó a una importante zona del centro del país, sumó más inconvenientes al colapsar el sistema cloacal en el municipio de Luján y llegar el agua hasta la Basílica, donde inundó parte del subsuelo.
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Toda la zona céntrica de la ciudad y el casco histórico permanecían inundados por la aguas fluviales provenientes de la zona rural del centro-norte del distrito. En la madrugada de este jueves, el río Luján alcanzó su pico máximo, con una altura de 5,12 metros. Voceros del la Basílica de Luján informaron que "ingresó agua al subsuelo por las rejillas y las napas".
"Se retiró todo lo que había en la cripta para evitar que sean dañados por el ingreso del agua. Afortunadamente, no entró agua en la Basílica a la altura de la planta baja", señalaron.
Para desagotar el agua del subsuelo se recurrió al auxilio de bombas. Al igual que en la víspera, el agua rodeó a la Basílica, en una inusual postal que generó preocupación por los daños que podría ocasionar a sus cimientos.
La Secretaría de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos del municipio informó hoy que las redes cloacales en la zona céntrica y en gran parte de su circuito en la ciudad, se vieron "colapsadas dificultando la circulación de los efluentes dada la situación de la Planta Depuradora y de la cantidad de agua ingresada a la zona por el desborde del río Luján".
Ante la difícil situación que atraviesan los vecinos por las inundaciones que afectan a la comuna, el intendente de Luján, Oscar Luciani, solicitó la donación de agua potable envasada, alimentos no perecederos, pañales, pilas, linternas y velas.
Mientras tanto, las autoridades del distrito decretaron el alerta naranja en la localidad de Olivera, situada a siete kilómetros de la cabecera, donde debieron ser evacuadas unas 700 personas.
Las aguas, además de causar trastornos a todo el sector comercial del importante centro religioso y turístico situado a 60 kilómetros al oeste de la ciudad de Buenos Aires, obligo a las autoridades a trasladar la terminal de ómnibus, mientras que también sufren la consecuencias de los anegamientos en Jáuregui y el predio del club Flandria.
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