Luego del asesinato de un empleado contratado por Edesur, el clima cada vez más tenso en las calles obligó ayer al gobierno de Felipe Solá a disponer un servicio adicional de policías para cuando el personal lleve a cabo cortes a clientes morosos y consumidores ilegales en las zonas que la firma considere «calientes». La medida se extendería a otras empresas.
No obstante, la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA), conformada por 37 empresas públicas, privadas y cooperativas, denunció ayer la gran cantidad de hechos delictivos que sufren los empleados y contratistas de las empresas.
Arslanian analizó junto con Hidalgo y Martín los hechos ocurridos el mediodía del martes en la localidad de Gerli, donde fue asesinado
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