Las elevadas temperaturas que cubren a gran parte del territorio argentino persistirán al menos hasta el próximo sábado y los especialistas advirtieron sobre la necesidad de hacer caso a las recomendaciones para evitar inconvenientes generados por el golpe de calor, que incluso puede causar la muerte.
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En ese contexto, el Servicio Meteorológico Nacional decidió decretar el "alerta naranja" debido al aumento que experimentarán las temperaturas, especialmente en la zona metropolitana.
Por ese motivo, entre mañana y el viernes y hasta el sábado -para cuando se esperan algunas lluvias-, el país estará bajo "alerta naranja", ya que están previstas marcas máximas de 35 y 36 grados, con sensaciones térmicas aún mayores.
Desde el viernes pasado rige un alerta de color "amarillo", pero pasará a naranja, lo que significa un aumento del riesgo de mortalidad diaria de entre un 30 por ciento y un 60 por ciento (en el alerta amarillo va del 10 por ciento al 30 por ciento, según los expertos).
"Hasta el sábado no se están viendo cambios en estas temperaturas", comentó María de los Milagros Skansi, del Departamento de Climatología del Servicio Meteorológico Nacional.
Por su parte, el director del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME), Alberto Crescenti, alertó a la población sobre la posibilidad de que se registren casos muy graves ante la ola de calor que afecta al país.
Crescenti sostuvo que podrían detectarse cuadros de "hiperpirexia, que ameritan internación".
"Si no se siguen las recomendaciones, el paciente puede entrar en estupor y coma si la temperatura aumenta a 41 grados", afirmó el titular del SAME.
Asimismo, el funcionario comentó que en aquellos casos en los que se requiera la internación en la sala de terapia intensiva, se intentará bajar la temperatura "con la colocación de hielo en las axilas, nuca e ingle".
Por tal motivo, destacó la necesidad de evitar los rayos solares entre las 11:00 y las 18:00, beber abundante líquido, utilizar ropa clara y no ingerir alcohol.
También recomendó a los pacientes que sufren de diabetes y a aquellos con problemas cardiovasculares consultar al médico.
En este último caso, señaló que es posible que se le aconseje a aquellos que tienen recetados diuréticos el consumo de sal, para evitar la deshidratación.
"Por suerte no tuvimos casos fatales, y si se siguen las indicaciones, no tienen que pasar", indicó.
Según el informe del Servicio Meteorológico, en el centro y norte del país, las máximas se mantendrán por encima de los 33 grados, pudiendo alcanzar valores mucho más altos en la provincia de Buenos Aires, en particular entre el viernes y el sábado.
Para hoy y mañana, en la Ciudad de Buenos Aires habrá máximas de 34 grados y mínimas en torno a los 23 y 24 grados, aunque el viernes se espera que el termómetro trepe a 35 grados, y el sábado podría llegar incluso a los 36 grados, según el pronóstico.
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