El campeón mundial de los bailarines de tango le puso emoción a la cena con que el gobierno argentino agasajó al presidente de Corea del Sur, al protagonizar un involuntario resbalón.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mejor le fue al subcampeón de la danza porteña por excelencia, paradójicamente, un ciudadano coreano, quien culminó su exhibición sin contratiempos.
La cena que reunió a doscientos comensales fue servida en el Palacio San Martín y a la mesa principal se sentaron un renovado Raúl Alfonsín, los matrimonios Kirchner y Scioli, el presidente coreano, Roh Moo-Hyun, y su esposa, y el canciller Rafael Bielsa, sin esposa, y su colega de Corea.
Dejá tu comentario