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18 de diciembre 2008 - 00:00

Retiran en España la última estatua de Franco a caballo

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La estatua de Santander
Sólo una vez apareció fotografiado como jefe de Estado a lomos de un caballo pasando revista a las tropas. Fue en 1945, en el Desfile de la Victoria. Pero esa imagen de Francisco Franco se convirtió en un emblema de la dictadura que perduró en España. Más de 30 años después de su muerte, desaparece la última estatua ecuestre de Franco.

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Bajo la lluvia y la mirada atenta de cientos de espectadores con paraguas, los operarios comenzaron a trabajar en Santander, en el norte de España, para separar la base de la estatua de su pedestal. 

Es "una buena noticia para las miles de víctimas de la dictadura franquista que han tenido que convivir durante treinta años de democracia con numerosos monumentos que exaltan a quienes conquistaron el poder a través de un golpe de Estado", manifestó en un comunicado la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.    

La de Santander era la última estatua del general a caballo que quedaba en un espacio público. Su retirada se decidió hace cuatro años pero se aplazó hasta que tuviera lugar la reforma de la Plaza del Ayuntamiento de Santander, un lugar que hasta el año 2001 se llamó Plaza del Generalísimo Franco. En ella se instaló la estatua ecuestre en 1964.

Tras la remodelación del lugar, Franco y su caballo de cobre no regresarán a ella. El alcalde, del conservador Partido Popular (PP), quiere instalarla "en el futuro Museo de Cantabria, que aún no se ha construido, como elemento histórico de Santander". 

"Más vale tarde que nunca", dice sobre su retirada Raquel, una joven historiadora a la que la imagen del dictador en el centro de la ciudad no le agradaba. Otros no opinan lo mismo: "Esto es historia", argumenta un vecino de más edad. Una mujer depositó flores junto al lugar en el que trabajaban los operarios.

La de Santander es una de las estatuas ecuestres de Franco más emblemáticas. Es gemela, hecha con el mismo molde, de la que en Madrid presidió durante 46 años la plaza San Juan de la Cruz, cercana al céntrico Paseo de la Castellana, y que fue retirada con gran polémica en marzo de 2005.

Su autor, el escultor José Capuz, se inspiró en otra estatua ecuestre para hacerla: la de la ciudad italiana de Padua que Donatello erigió en el siglo XVI y que está dedicada al "condottiero" Erasmo de Narmi, conocido como "Gattamelata". 

Tras la retirada de la estatua de Santander, ya sólo queda una de Franco: está en la ciudad autónoma de Melilla, en el norte de África, pero en ella el dictador no está a caballo, sino de pie. Pero aunque aún no hay fecha prevista, Melilla anunció ya hace meses su intención de retirarla también. 

No obstante, para algunos como el ex ministro franquista José Utrera Molina, "Franco cabalga aún en la historia de España". Otros españoles prefieren centrarse en que la memoria del dictador está desapareciendo al menos de las calles.

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