Si la Argentina tuvo cinco presidentes en menos de un mes, no debería extrañar que Rosario, menos dramáticamente, tenga tres congresos del idioma simultáneos en unos pocos días. Al oficial III Congreso Internacional de la Lengua Española, que da inicio el 17, se le opuso ya un Primer Congreso de las Lenguas (con plural en rojo, tal el diseño en su página de Internet), que se le anticipa en dos días con acento indigenista y de izquierda. Patrocinado por Adolfo Pérez Esquivel, con Noé Jitrik, Andrés Rivera y Osvaldo Bayer en el comité de honor, la eventual visita de Rigoberta Menchú y una base ideológica donde no queda bien parado ni Antonio de Ne brija, autor de la Primera Gramática Española que publicó unos meses antes del descubrimiento de América, este congreso puede presumir, al menos, de contar con un Premio Nobel más que el central: Pérez Esquivel y Rigoberta Menchú contra José Saramago. (Si Gabriel García Márquez viniera al país, habría seguramente un 3 a 1 a favor de los indigenistas.)
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Pero este simposio disidente, el «Taky Ongoy» de la lengua, no será la única alternativa al que preside, honorariamente, la senadora Cristina de Kirchner. Desde la Fundación Internacional para la Libertad, presidida por Mario Vargas Llosa y cuya sede, en Rosario, enfrenta la del Teatro El Círculo (donde se celebrará el de la Lengua Española), un virtual tercer congreso reunirá ponencias de pensadores liberales, todos ellos también invitados al central. Expondrán allí, entre otros, Jorge Edwards (Chile), Fernando Iwasaki (Perú) y Enrique Krauze (México).
Si bien este tercer simposio, que cuenta con los auspicios de la provincia y el municipio de Rosario, fue definido como un «Ciclo complementario» por sus responsables, su origen se debe a la frustración que algunos sintieron ante la falta de apoyo, o la parcialidad del gobierno nacional cuando se trató de organizar el otro. No son pocos los rosarinos que sienten que el congreso no tendrá el brillo que se pensó en un primer momento, y de hecho ya son varios los presidentes de América latina que iban a venir y ya avisaron que no lo harán, como Vicente Fox, de México; Alvaro Uribe, de Colombia; y está en duda aún Lula da Silva, de Brasil.
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