¿Sabías que el paro cardiorrespiratorio continúa siendo una de las principales causas de muerte en muchos países del mundo? Saber las maniobras de reanimación cardio pulmonar (RCP) te pueden ayudar a salvar una vida. Pero también puede ayudar a salvar la tuya.
En Argentina se calcula que 40.000 personas por año sufren un paro cardíaco extrahospitalario y, muchas de ellas, no reciben maniobras de reanimación.
Las posibilidades de sobrevida de una persona víctima de un paro cardiorrespiratorio serán directamente proporcionales a la realización o no de RCP.
Por cada minuto que transcurre desde que una persona entra en paro y no recibe RCP, pierde un 10% de posibilidad de sobrevida. Cada minuto cuenta. Hay que actuar rápido y bien. En la medida que aplicamos la secuencia de la cadena de sobrevida, las posibilidades de recuperación aumentan.
“Saber hacer RCP correctamente y saber utilizar un desfibrilador puede salvar una vida. Esa vida puede ser la de un familiar, un amigo, alguien que está al lado nuestro en el tren o, también, puede ser la nuestra. Por eso es muy importante que todas las personas sepamos hacer esta maniobra simple frente a un caso de paro cardio respiratorio”, explica el Dr. Silvio Aguilera, médico especialista en emergentología y presidente de la Fundación Emergencias.
¿Cuáles son los pasos de la cadena de sobrevida?
- Rápido reconocimiento del paro cardio respiratorio y la activación del sistema de emergencias (es decir, llamar a la ambulancia)
- Inicio inmediato de las maniobras de RCP.
- Rápida disponibilidad de un desfibrilador externo automático (DEA).
- El cuarto y quinto eslabón se refieren a la llegada de una ambulancia que proveerá atención especializada y que continuará en una institución hospitalaria.
Los tres primeros eslabones es lo que denominamos RCP básica o Soporte vital básico, y es lo que cualquier ciudadano puede realizar.
Saber RCP nos puede permitir salvar una vida. Pero también pueden salvar la nuestra