ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

28 de septiembre 2004 - 00:00

Kirchner ahora quiere moderado en la Corte

ver más
Esteban Righi

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.



Mientras se examina esta lista de candidatos a reemplazar a Vázquez, el gobierno aparece desafiado por amigos y adversarios en relación con la Corte. Un grupo de organizaciones no gubernamentales, entre las que se encuentran Poder Ciudadano (encabezado por Carlos March), el Centro de Estudios Legales y Sociales (que lidera Horacio Verbitsky) y también el constitucionalista Daniel Sabsay, aconsejaron al Ejecutivo reducir el número de jueces de la Corte de 9 a 7 miembros. La iniciativa fue recibida por Rosatti, quien aclaró que el gobierno analiza esa idea desde que se comenzó a vislumbrar la salida de Vázquez.

El achicamiento de la Corte es una bandera ligada a los valores defendidos por el gobierno en su inauguración: Kirchner apeló a la opinión pública por primera vez, pidiendo las cámaras de TV, para promover la salida de Julio Nazareno del tribunal, en aras de la independencia de poderes. Abreviar el cuerpo en dos miembros supone abstenerse de postular candidatos propios. O, en otras palabras, dejar al tribunal casi en su actual contextura, que se supone independiente.

Es una paradoja propia de la política pero este discurso resultaba interesante para la Casa Rosada cuando se suponía que los jueces, sobre todo los designados recientemente por el PJ -Juan Carlos Maqueda, Eugenio Zaffaroni, Carmen Argibay y Helena Highton de Nolasco-, no se mostrarían insensibles a algunas urgencias del poder político. Pero ahora la Corte hizo una exhibición olímpica de autonomía, tanto que cuando un ministro ensayó alguna forma de aproximación su diálogo apareció publicado en los diarios, como le sucedió al candoroso Alberto Fernández (ahora en el gabinete deben ponderar el precio de hostigar a Boggiano, el más discreto contacto con que contó el Ejecutivo desde que llegó a la Rosada). Con estos datos a la vista, la perspectiva de cristalizar el tribunal en su actual composición comienza a resultar poco aconsejable para Kirchner.

Sobre todo porque en sus inmediaciones comienza a sospecharse que, en el caso de Santiago del Estero, lo que hubo no fue independencia de criterio sino sensibilidad ante los intereses políticos de otro actor: Eduardo Duhalde. ¿Es verdad que el ex presidente indujo ese fallo que anuló la constituyente en la provincia de sus amigos los Juárez y que se sirvió para ello de un operador discreto, no muy lejano a la Casa Rosada? En el PJ bonaerense se ufanan de esa tesis.

Al Presidente y sus colaboradores inmediatos les resulta verosímil y casi irritante el interés de Duhalde por una Corte independiente (de Kirchner). Ponen la lupa en el proyecto que, en coincidencia con las organizaciones civiles que proponen la reducción a 7 ministros, presentaron varios diputados duhaldistas. Entre ellos Gustavo Ferri, el yerno del ex presidente, quien acompaña con su firma a los dos ex ministros de Justicia que tuvo Duhalde (Jorge Reynaldo Vanossi y Juan José Alvarez) y a quien fuera su viceministro del Interior, Cristian Ritondo.



Últimas noticias

Dejá tu comentario

Otras noticias