Sin sobresaltos, Righi pasó examen como jefe de fiscales

Judiciales

El abogado Esteban Righi dio ayer un paso fundamental para convertirse en procurador general de la Nación al superar con éxito la audiencia pública que se celebró en el Salón Azul del Senado. El reconocido penalista, que fue ministro del Interior de Héctor J. Cámpora, ha sido promovido por Néstor Kirchner para ocupar la vacante que dejó el renunciante Nicolás Becerra, hoy candidato para integrar la Corte del Mercosur que funcionará en Uruguay.

Hoy, a las 9.30, la Comisión de Acuerdos firmará dictamen aprobatorio, igual que respecto de la nominación de la jueza civil Elena Highton de Nolasco, quien asumirá en la Corte Suprema. La Cámara alta convalidará en el recinto las designaciones del Poder Ejecutivo el miércoles de la semana que viene.

Durante algo más de 3 horas, Righi contestó un interrogatorio de 87 preguntas, además de replicar las impugnaciones que se le formularon. Jorge Yoma, responsable de la Comisión de Acuerdos, repasó la prolífica trayectoria en la función pública y académica en el país y el exterior del postulante, así como la actividad profesional y doctrinaria. «La autonomía de la Procuración y de la Defensoría General del PEN es uno de los hallazgos de la reforma constitucional de 1994», saludó el riojano.

Delante de una raleada platea -producto de que el cuerpo venía de otra audiencia con
Highton el día anterior y de la falta de calefacción en el auditorio-, se explayó a gusto sobre una de las impugnaciones presentadas por la ONG Fores. Era un reproche que se le formuló por la amnistía de 1973, que desembocó en la liberación de terroristas.

• Reproche

El virtual jefe de los fiscales memoró que fue sancionada por el Congreso de manera prácticamente «unánime». Reprochó, asimismo, a Fores, que lo hiciera responsable de la disolución de la Cámara Federal en lo Penal, creada en 1971 por el primer mandatario de facto Alejandro Lanusse, para juzgar a montoneros y militantes de otras agrupaciones armadas de la época. De acuerdo con el reclamo de Fores, aquella medida camporista habría allanado la represión ilegal de la dictadura que comenzó en 1976. Righi desestimó la impugnación al argumentar que entonces «se explicaría que la causa de los asesinatos entre 1976 y 1983 no sería el terrorismo de Estado sino que Righi disolvió la Cámara en lo Penal».

Subrayó que la disolución obedeció
«a la necesidad de no convalidar medidas de gobiernos usurpadores». Además, aclaró que «el origen ilegítimo no fue la única razón por la que se suprimió la Cámara Federal, ya que también afectaba el principio del juez natural».

Finalmente, embistió contra Fores.
«Esa entidad que se denomina Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia comenzó a funcionar en octubre de 1976, cuando regía en el país el terrorismo de Estado y no el estado de derecho», protestó.

En cuanto a las recriminaciones por la jubilación de privilegio de $ 4.500 que cobra
Righi -a pesar de la breve gestión de Cámpora-, señaló que fue acordada «de conformidad con el derecho vigente». En ese sentido, había una impugnación del abogado Miguel Padilla. En la defensa, el jurista aseguró que sus declaraciones a la AFIP «reflejan mi situación patrimonial actual», producto del ejercicio profesional y la actividad académica. Yoma informó que Righi «no presenta objeciones de ningún tipo en su conducta impositiva y patrimonial».

Entre las respuestas que dio al amplio cuestionario que se le formuló, el designado procurador dijo no ser
«partidario de que ningún tribunal declare inconstitucionalidad de oficio, salvo que esté en juego la libertad».

El cuestionario fue muy técnico, aunque, en algún caso, intentó disimular inquietudes concretas que no podían formularse de manera directa.
«Me parece que alude al 'corralito'», dedujo entre sonrisas Yoma sobre una de las preguntas que interrogaba a Righi si era o no partidario de jerarquizar los derechos individuales sobre medidas dictadas por el Poder Ejecutivo o el mismo Congreso. «Yo sólo puedo dar respuestas generales», explicó el candidato. El titular de la Comisión de Acuerdos elogió la actitud de Righi y recordó que el día anterior Highton de Nolasco había actuado en igual sentido.

En algunas definiciones interesantes, el inminente jefe de los fiscales se refirió a la intención gubernamental de instalar el juicio por jurados.
«No me opondría al sistema, aunque hay que tener claro que requiere un mecanismo muy difundido de juicio abreviado, lo cual exige un cambio cultural importante», atenuó las quejas ( Yoma es autor de uno de los proyectos en danza).

El renovador salteño
Ricardo Gómez Diez trajo a colación antes del final una censura de Elisa Carrió contra Righi. «Ella hizo una impugnación pública porque usted fue abogado del sindicalista de SMATA José Rodríguez en una causa por desapariciones», evocó el provincial. «No le contestaría jamás a una víctima del terrorismo de Estado, pero sí a la doctora Carrió, por quien siento gran respeto», comenzó el candidato. «Es lamentable que confunda defensor con defendido», sentenció antes de comentar que sólo había asistido al gremialista cuando le tocó enfrentar un congreso que lo iba a suspender.

«Ni siquiera lo defendí, le di argumentos; y no estoy arrepentido para nada»
, agregó. «Por algo, Carrió nunca concretó la impugnación formalmente», concluyó Righi.

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