Es importante en esta época del año, donde nos encontramos más cansados, con un estrés evidente, comer saludable y sumar a nuestra dieta alimentos que posean vitaminas y proteínas.
Las guías alimentarias para la población argentina recomiendan que los adultos lo consuman al menos dos veces por semana. En el caso de los niños, se puede incluir a partir de los 9 meses de edad.
Es importante en esta época del año, donde nos encontramos más cansados, con un estrés evidente, comer saludable y sumar a nuestra dieta alimentos que posean vitaminas y proteínas.
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El pescado es un alimento muy nutritivo que aporta muchos beneficios a la salud, entre ellos:
Las Guías Alimentarias para la población argentina recomiendan que los adultos coman pescado al menos dos veces por semana. En el caso de los niños, se puede incluir a partir de los 9 meses de edad.
Hace muchos años, me di cuenta de que el Litoral tiene una tradición culinaria impresionante, pero que ese acervo no llega al resto del país. Actualmente resido en Santa Fe donde se come más pescado en sus muchas variantes, a la parrilla, empanado o en el clásico chupín. Lo que me hace querer llevar este producto a otra escala y explorarlo en otras preparaciones e instalarlo en Buenos Aires, lo cual vengo haciendo hace varios años.
Creo que existe un prejuicio general de que el pescado de río tiene sabor a barro, pero no es así. Hay maneras de prepararlo para que queden muy sabrosas. Es un producto interesantísimo. Ojalá pronto pueda ser comercializado y conocido en toda la Argentina.
Para comprar pescados de río, siempre tenemos que mirar primero que las agallas estén frescas, bien rojas; si las notamos opacas o grisáceas es porque ese producto está congelándose y descongelándose desde hace días. Las escamas de un pescado fresco son brillantes y bien adheridas al cuerpo, y la carne es firme, no cede a la presión del dedo. Los ojos del pescado fresco deben ser brillantes; la presencia de opacidad o hundimiento es indicio de deterioro.
Si vamos a prepararlos asados, siempre poner el pescado con la carne hacia abajo y que la parrilla esté fría, así no se pega a los fierros. En cambio, si queremos hacer un estofado, lo mejor es buscar un pescado con cuero, como el armado, que tenga buena resistencia. Finalmente, si vamos a hacer empanadas, son ideales las variedades con escamas, como la boga o la tararira: carnes blancas, firmes y con gran sabor.
Es ideal inculcar el consumo de pescado a los niños desde chiquitos. Podemos cocinarlos en milanesas, bastoncitos, apanados y fritos, filetes al horno o a la parrilla, empanadas, medallones y hamburguesas de diferentes pescados.
Referente de la cocina con pesca de río
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