El estrés y la ansiedad son trastornos cada vez más comunes en la sociedad actual, debido al ritmo de vida tan agitado que se lleva. Las preocupaciones y obligaciones a veces se vuelven abrumadoras, afectando la salud mental de las personas.
Recomendada por los psicólogos, esta técnica fácil de hacer te ayudará a mantener la calma y cuidar de tu salud mental. Conocé los detalles.
Respirar: el secreto para cuidar de tu salud mental y combatir el estrés y la ansiedad.
El estrés y la ansiedad son trastornos cada vez más comunes en la sociedad actual, debido al ritmo de vida tan agitado que se lleva. Las preocupaciones y obligaciones a veces se vuelven abrumadoras, afectando la salud mental de las personas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Cuando se está en una situación de estrés, el cuerpo libera hormonas que lo preparan para la lucha o la huida. Esto provoca una serie de cambios fisiológicos, como la tensión muscular, la sudoración y la aceleración del ritmo cardíaco y la respiración. Ante esta situación, hay algunas técnicas muy sencillas que pueden ayudar a calmar la sensación.
Increíblemente, uno de los métodos más eficaces es simplemente respirar profundo. Esta acción combate los efectos de estrés o ansiedad, al enviar una señal al cerebro de que se está seguros y relajado.
Al inhalar lentamente y profundamente, se activa el sistema nervioso parasimpático, responsable de la respuesta de relajación del cuerpo.
Además de contrarrestar los efectos del estrés y la ansiedad, la respiración profunda también puede ayudar a mejorar la calidad del sueño y aumentar la concentración y la claridad mental. Además, tiene beneficios terapéuticos, como la reducción del dolor y el fortalecimiento del sistema inmunológico.
Para realizar la respiración profunda, es importante seguir estos pasos:
En la actualidad, numerosos estudios siguen confirmando la teoría sobre los efectos del estrés en el cerebro. Entre ellos, se destaca la investigación coordinada por el Laboratorio de Neuroendocrinología de la Universidad Rockefeller en Nueva York, que subraya la gravedad de sus efectos a largo plazo.
El estrés y la ansiedad suelen ser causados por las expectativas impuestas en la vida diaria, ya sea en el trabajo o en el ámbito social. Si no se establecen límites adecuados y no se prestan atención a las señales del cuerpo, las situaciones estresantes pueden resultar abrumadoras tanto física como emocionalmente.
Dejá tu comentario