A veces pasa que en el trabajo hay una atmósfera pesada, densa, que nos afecta negativa e inexplicablemente. Hay algo en la oficina que nos deprime y nos “aplasta” durante la jornada laboral. Queremos salir, queremos escapar, pero debemos cumplir horario.
Las malas vibras, esa energía negativa que nos contamina, se filtra en las paredes y en los objetos como consecuencia de discusiones y las emociones fuertes inevitables en ámbitos con varias personas. Luego, esa negatividad se infiltra en nosotros causando malestar y hasta dolencias y enfermedades.
Esta situación se da en cualquier lugar cerrado (hogares, o comercios, etc.) y como en el trabajo es un ambiente en el que pasamos gran parte de nuestro tiempo, es fundamental que encontremos formas de contrarrestar ese malestar que puede hasta afectar nuestra salud.
Aquí algunos objetos y consejos para combatir las malas vibras en el lugar de trabajo. No hace falta implementar todos, con dos o tres ya se verán los efectos: