¿Cuántas veces te ha pasado de entrar a un lugar con un aroma especial y después de un tiempo dejar de sentirlo? ¿O estar en un lugar ruidoso y dejar de prestarle atención pasados los minutos?
Todo se trata de hábitos y una experta en el tema demuestra cómo salir de las malas situaciones.
Como aprender a deshabitar nuestro cerebro
¿Cuántas veces te ha pasado de entrar a un lugar con un aroma especial y después de un tiempo dejar de sentirlo? ¿O estar en un lugar ruidoso y dejar de prestarle atención pasados los minutos?
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Esto es algo totalmente normal, ya que es una respuesta del cerebro. A este proceso se le llama habituación. Tali Sharot, profesora de neurociencia cognitiva del University College de Londres, explicó este proceso y cómo se puede utilizar para salir de situaciones que generan daño.
Este mecanismo ayuda, por un lado, a motivarse, a avanzar. Sharot pone como ejemplo una situación laboral: "Piensa en tu primer trabajo, en el nivel inicial. Probablemente estabas entusiasmado y feliz. Pero si siguieses así de emocionado 10 años después, no estarías tan motivado para obtener un ascenso".
El truco consiste simplemente en hacer una pausa, tomar distancia de la situación para poder verla más tarde con una mirada fresca. La idea es hacer que "las cosas se destaquen, ya sean buenas o malas", explica Sharot.
Poner distancia o hacer una pausa cuando estamos en un buen momento puede parecer una medida totalmente contraintuitiva, pero según investigaciones, señala la neurocientífica, esto potencia el goce.
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