El presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, se dejó ver el fin de semana en una exposición petrolera. El desafío nuclear de su gobierno a Occidente es una de las causas de la escalada del precio del crudo.
Teherán (EFE, ANSA) - Irán advirtió ayer que sus planes de enriquecimiento de uranio son «irreversibles» y los consideró parte de su derecho como país adherente a protocolos de no proliferación, a cinco días de que expire el plazo impuesto por el Consejo de Seguridad de la ONU para cesar esas actividades. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Hamid Reza Asefi, expresó en conferencia de prensa en Teherán que Irán evalúa incluir en las tareas de enriquecimiento de uranio centrífugas P2, de mayor capacidad que las P1, que utiliza hasta hoy.
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«Hasta ahora hemos usado sólo las P1, y de esto hemos informado preventivamente a la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA). El recurso de las centrífugas P2 depende de las decisiones que se tomen en los complejos», dijo el vocero. Asefi sostuvo que como país adherente al protocolo adjunto del Tratado de No Proliferación Nuclear Irán tiene « derecho al uso» de recursos con centrífugas P2, que pueden abrir el desarrollo a escala industrial de uranio enriquecido. «No nos rendiremos, ni siquiera en caso de sanciones», enfatizó el portavoz, mientras el embajador de Teherán ante la AIEA, Ali Asghar Soltanieh, acusó a Estados Unidos de haber «tomado de rehén» el caso iraní.
El diplomático manifestó que Estados Unidos obligó a remitir el reporte iraní al Consejo de Seguridad de la ONU, cuando el caso debía permanecer en la órbita de la AIEA. El jefe de los negociadores iraníes en materia nuclear, Ali Larijani, partió ayer hacia Bahrein, en la primera etapa de una gira por países de la región, parte de la ofensiva diplomática de Teherán frente a Washington. Irán ratificó el desarrollo de sus planes un día después que anunció un «acuerdo de máxima» con Rusia para transferir a ese país las tareas de enriquecimiento de uranio, algo anunciado con anterioridad pero nunca cumplido.
Plazo
El Consejo de Seguridad, organismo que sanciona países, dio un plazo de 30 días desde el 29 de marzo -vence el viernes- para que Irán cancele esas actividades, en un marco de presiones de Estados Unidos, que pugna por sanciones y reclamó el recurso al Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, que prevé el uso de la fuerza. Sin embargo, el gobierno iraní anunció el 11 de abril que completó el ciclo de enriquecimiento de uranio a 3,5%, con 164 centrífugas en Natanz, nivel suficiente para la producción de combustible, pero escaso para la construcción de armas nucleares. EE.UU y países europeos acusan a Irán de esconder bajo un escenario de objetivos civiles el desarrollo de planes militares, para los cuales requiere tecnología nuclear destinada, según aseguran, a la construcción de armas atómicas. Teherán rechaza esas acusaciones y sostiene que sus planes están orientados a la producción de combustible destinado a sus centrales eléctricas, claves en su plan de desarrollo económico, incluso para la expansión de su rol como país exportador en áreas de energía.
Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad, había propuesto a Irán desarrollar programas de enriquecimiento de uranio en su propio territorio, como forma de disipar las sospechas de países occidentales y llevar «transparencia» a los planes de Teherán. El acuerdo «de máxima» con Moscú anunciado el sábado por Irán fortalece los vínculos en materia nuclear entre ambos países, que colaboran en la construcción de la planta nuclear iraní de Busher.
Moscú y China, dos de los cinco países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, expresaron en los últimos días su rechazo categórico a acciones militares y condicionaron la aplicación de sanciones a la existencia de pruebas concretas sobre los objetivos que atribuye EE.UU. a Irán.
El ministro iraní para el Petróleo, Kazem Vaziri, negó ayer en Doha, donde participó del Foro Internacional de Energía, la posibilidad de que Irán utilice sus recursos petroleros como «armas» en el litigio por sus programas nucleares.
El funcionario iraní, en diálogo con periodistas, consideró que la política de Washington «es una de las razones» del aumento del precio del crudo, que quebró la barrera de 75 dólares el viernes en el mercado de Nueva York, incremento que atribuyó también a tensiones políticas y especulaciones. En tanto, las Fuerzas Armadas iraníes derribaron un avión espía en cercanías de la isla de Qeshm, en el estrecho de Hormuz, informó la prensa local. El diario «Irán» reportó que la aeronave pertenecía a «fuerzas extranjeras» y operaba «en el Golfo Pérsico y en el Golfo de Omán», sin dar mas detalles.
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