El robo del siglo: se llevaron joyas de "valor incalculable" de un castillo en Alemania

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Los delincuentes se llevaron un botín invaluable de joyas que forman parte de una de las colecciones más prestigiosas de Europa. Se habla de un valor de más de u$s1.000 millones.

Un espectacular robo de película se llevó a cabo este lunes después de que unos ladrones lograron ingresar al Castillo de Dresde, en Alemania, donde se encuentra la Bóveda Verde del tesoro, y se llevaron un botín invaluable de joyas de deslumbrante belleza, que datan del siglo XVIII y que forman parte de una de las colecciones más prestigiosas de Europa.

Las joyas se remontan a Augusto II, conocido como "el Fuerte", príncipe elector de Sajonia, que compitió con la Francia de Luis XIV, el Rey Sol, para dar brillo a su corte. No tiene iguales esta colección en el continente, dicen los expertos sin dudarlo, "por cantidad y calidad". El golpe es una ofensa para la conocida "Gruene Gewoelbe", la "Bóveda Verde", una sala donde el "maravilloso" barroco se convierte en una experiencia tangible para los visitantes de todo el mundo.

Y el Bild, el único periódico que intenta dar una cifra del daño, hablando de piedras preciosas valuadas en mil millones de euros, señala al robo como "el más clamoroso de la historia de la posguerra".

Los ladrones lograron ingresar por una ventana luego de romper el vidrio y tras robar estas joyas escaparon en auto sin ningún tipo de problema.

La cifra estimada de lo robado es imposible ya que se necesita distinguir entre el valor financiero y el valor artístico e histórico del tesoro: "El valor material es una categoría con la que no trabajamos", explicó la directora de colecciones de arte estatales de la capital sajona, Marion Ackermann.

El valor, en resumen, "no es posible". Incluso apeló: "Estas joyas son muy famosas. Espero que no encuentren un mercado".

Mientras que la subsecretaria de Cultura, Monica Gruetter (Alemania no tiene un ministro) agregó que confía en la policía: "Nuestra identidad como nación de cultura se ve afectada".

La consternación también fue expresada por el presidente del estado, Michael Kretschmer: "Esto es Sajonia, esta es nuestra identidad", dijo sobre el tesoro.

Según el primer balance, desaparecieron de la vitrina destruida tres juegos de brillantes y diamantes, dos de 37-40 piezas, el tercero de 20.

Por la noche, sin embargo, nuevamente fue Ackermann la que declaró a la radio que "por fortuna los juegos de brillantes y diamantes no fueron sustraídos en su totalidad, todavía hay muchos objetos en su lugar".

Además dijo que está a salvo por fortuna el diamante verde, el "Green Dersden", una piedra preciosa en forma de almendra, de 41 quilates, en exhibición para Navidad en el Museo Metropolitano de Nueva York, como pieza fuerte de la exposición "Haciendo maravillas: ciencias y esplendores a las cortes de Europa".

En Dresde, en la cámara de las maravillas blindadas, algo desafortunadamente no funcionó.

"La noticia de la presencia de los ladrones llegó a las 4.59 (hora local) y los agentes estaban en el lugar a las 5.04, solo cinco minutos después", explicó el jefe de la policía local.

Alertados por dos agentes de seguridad, presentes en el museo, que vigilaban a los ladrones mientras actuaban y no podían intervenir, por protocolo.

Para aquellos que han tratado de discutir sobre el tema, la respuesta fue que funciona así en todos los museos del mundo: aquellos que hacen guardia deben advertir a la policía, no pueden exponerse, actuando solos.

Y así, los ladrones, dos de acuerdo con las imágenes de la cámara de video, forzaron las rejas y luego rompieron los vidrios blindados de una ventana y lograron escapar a bordo de un Audi 6.

La policía los habría perseguido por poco tiempo y la "cacería", obviamente, está en progreso.

Posteriormente, un automóvil de esta marca, azul, fue encontrado quemado en un garaje de la ciudad.

Hay otro elemento que mantuvo involucrados a los investigadores: una caja eléctrica también se incendió al amanecer, y el sistema de iluminación de la calle del museo se volvió loco.

La oscuridad claramente favoreció las maniobras. Los investigadores de Dresde también están en contacto con la policía de Berlín, para establecer si hay conexiones con otro robo espectacular: aquel de la moneda de oro de 100 kg robada en marzo de 2017 del Bode-Museum de la capital alemana.

La hipótesis de que la misma mano está detrás de ninguna manera está excluida.

Por Rosanna Pugliese, de la agencia ANSA

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