25 de abril 2006 - 00:00

Amenazó Abbas con destituir a Hamas

Jerusalén (EFE, ANSA) - Las divisiones internas palestinas salieron a relucir ayer nuevamente, después de que el presidente Mahmud Abbas (Abu Mazen) dijera que puede hacer uso de sus facultades y destituir al gobierno de Hamas si éste insiste en no negociar con Israel, lo que provocó una dura amenaza del grupo terrorista.

Abbas, durante una visita a Turquía, criticó a los dirigentes del gobierno fundamentalista y en una entrevista con la CNN turca dijo que « Hamas sigue actuando como si estuviera en la oposición y no en el gobierno. Debe mirar a la cara la realidad, debe estar en contacto con Israel para resolver los problemas cotidianos del pueblo palestino». «Esperemos a ver si esto cambia. La Constitución me da el derecho de destituir al gobierno, pero no quiero usar este poder». añadió.

La respuesta de Hamas no se hizo esperar. Un dirigente de la organización replicó que si el gobierno formado por su partido es destituido, la organización volverá a la clandestinidad y no respetará ningún compromiso y ninguna tregua.

«Nosotros nos iremos, pero no reconoceremos al régimen político palestino. No participaremos en nuevas elecciones y volveremos a la clandestinidad como antes, y no respetaremos ningún compromiso y ninguna tregua.

Expulsarnos del poder tendrá un duro costo para todos. Esperemos no llegar a esto», dijo el vocero, que pidió permanecer en el anonimato.

En tanto, el premier israelí, Ehud Olmert, del partido Kadima («Adelante»), y el líder laborista-Amir Peretz se reunieron ayer en Jerusalén para dar los últimos retoques al acuerdo de gobierno, mientras el jefe de Gobierno comenzaba a recibir severas críticas de sus propios compañeros de partido. La prensa tampoco ahorró críticas a Olmert por las dimensiones del nuevo gobierno, que podría tener entre 26 y 29 ministros, 7 de ellos sin cartera. Varios comentaristas señalan que eso no sólo implica grandes costos, sino también debates « extenuantes» en el Consejo de Ministros, y por lo tanto menor eficiencia.

Según «Maariv», entre quienes critican severamente a Olmert se encuentra su número dos, el ex laborista Shimon Peres.

El diario afirmó que, en opinión de Peres, Olmert pagó un precio exorbitante para asegurarse el apoyo de Peretz. Siempre según el medio, Peres comienza a dudar de que Olmert tenga las dotes necesarias para acordar con Estados Unidos el profundo retiro de Cisjordania que proyecta desde hace meses.

Otras críticas a Olmert fueron formuladas por el profesor Uriel Reichman, un dirigente de Kadima que creía ser candidato al cargo de ministro de Instrucción, y el domingo descubrió que ese puesto fue cedido a los laboristas. Ayer, Reichman renunció polémicamente a la Knesset y volvió a la carrera académica. Según la prensa, también Peretz está en la mira en su propio partido. En particular, se lo acusa de haber descuidado el control de ministerios de gran importancia para definir la política social del nuevo gobierno.

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