Tras adoptar el dólar como moneda en 1999 Ecuador registró a los dos años, en 2001, el mayor crecimiento en América, 5,6%. Hay que tomar siempre con precaución los datos económicos porque a partir de un gran bajón de la economía cualquier repunte obviamente se transforma en enorme, como sucederá algún día cuando la economía argentina se recupere del tremendo abismo actual. Pero igual Ecuador es interesante porque dolarizar es una variante que sobrevuela la actual crisis argentina, no en éste pero probablemente en el futuro gobierno electo. Debe observarse entonces que aun no pudiendo emitir moneda -porque no tiene propia y no puede imprimir dólares- hay déficit del Estado y que nivelar en un país el gasto público con lo que se recauda sigue siendo la base fundamental de una economía aun cuando se mueva con la divisa norteamericana.
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El vicepresidente de Produbanco dice que la demanda para préstamos hipotecarios y automotrices ha repuntado desde que el país adoptó el dólar, en un esfuerzo por reconstruir su destrozada economía.
«El año pasado se vendieron 60.000 vehículos en este país, que fue un récord. Y este año se va a superar esa meta -dijo Samaniego-. Es un claro boom de consumo.»
El sentimiento es compartido por muchas personas en Ecuador, país que registró el mayor crecimiento económico de Latinoamérica en 2001, de 5,6 por ciento.
El Banco Central dice que el crecimiento en 2002 será de 4 por ciento, y entre 2003 y 2005 podría registrar un promedio anual de 7 por ciento, al entrar en línea un nuevo oleoducto de 1.100 millones de dólares que podría duplicar las exportaciones petroleras.
Pero los expertos consideran que la recuperación económica fue construida sobre bases poco sólidas.
Cuando termine la bonanza petrolera, Ecuador podría enfrentar problemas para pagar su deuda, al menos que ejecute reformas urgentes para controlar el gasto y mejorar la competitividad de industrias clave como la bananera.
Con eso en mente, el Fondo Monetario Internacional pide que Ecuador cierre huecos en una nueva ley de reforma fiscal. No obstante, las conversaciones para un crédito de 240 millones de dólares rinden poco a la fecha.
El FMI dijo que aún tenía «diferencias significativas» con Ecuador respecto del gasto gubernamental.
«Estamos en un punto frágil a pesar de que los indicadores están mejor», dijo el analista económico Mauricio Pozo.