La CIDH pidió al Gobierno haitiano, a la comunidad internacional, a las ONGs y los voluntarios que trabajan en ese país que respeten los derechos humanos, en particular los de los niños.
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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) indicó en un comunicado que, tras el devastador sismo que asoló Haití el pasado 12 de enero, es importante que se respeten las obligaciones internacionales de derechos humanos "en todas las circunstancias", en particular los derechos que no se pueden derogar y los que conciernen a las personas más vulnerables.
El pedido se suma a las advertencias de la ONU sobre los riesgos de secuestro y de otros abusos que corren los niños de Haití. Además, Naciones Unidas también solicitó que al país que mantenga como objetivo central los trabajos de su recuperación.
La CIDH, un organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), señala que a raíz del terremoto numerosos niños han sido separados de sus padres o familias y se hallan en riesgo de contraer enfermedades, de sufrir graves problemas emocionales o de ser víctimas de tráfico y de explotación sexual.
El llamamiento de la CIDH se produce después de la detención de diez estadounidenses, miembros de una organización llamada New Life Children's Refuge (Refugio de Niños Nueva Vida), que intentaban sacar de Haití a 33 menores que se encontraban supuestamente en situación irregular.
En este contexto, la CIDH insistió en la importancia de que los esfuerzos de Haití, de otros países, de las ONGs y de los voluntarios que trabajan sobre el terreno se centren en la reunificación familiar.
La CIDH también se hizo eco de informaciones que apuntan a que fuerzas privadas de seguridad actúan en Haití tras el terremoto, por lo que pidió al Gobierno del presidente René Préval que controle las actividades de estos grupos y garantice que los derechos humanos sean respetados en todo momento.
Por su parte, la ONU ve especial riesgo para los niños de familias pobres, que suelen ser entregados a personas de mayores recursos para que se hagan cargo de su alimentación y su educación.
"La protección de los niños debe ser un objetivo central de los trabajos de reconstrucción" del país ya que "bandas callejeras y delincuentes huidos de las cárceles tras el terremoto representan un peligro para los menores", sostuvieron expertos del organismo.
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