Hierve Bolivia: 3 muertos y 130 heridos. Se teme más violencia por avance de Evo sobre legalidad
Evo Morales decidió terminar de un solo golpe la interminable impasse en la Asamblea encargada de reformar la Constitución. Y lo hizo vulnerando todo prurito legal. Excluyó a la oposición, llevó a sus convencionales a un cuartel y los hizo aprobar a libro cerrado un texto a su medidaque incluye la reelección a perpetuidad y avances sobre la propiedad y las libertades. La reacción opositora fue dura, y la Policía reprimió de modo sangriento. Pese a todo, Morales dijo ayer que seguirá avanzando con su proyecto. Cunde el ejemplo chavista.
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Barricadas, manifestaciones y violentos choques entre opositores
y policías fueron el paisaje de ayer en Sucre. Evo Morales
quiere imponer a toda costa una Constitución a medida y
divide a Bolivia.
El presidente dijo que la nueva Constitución garantizará las autonomías departamentales e indígenas, pondrá «candados» a la nacionalización de los hidrocarburos y declarará como «derecho humano» los servicios básicos de agua, energía y telecomunicaciones, para que no sean un negocio privado.
También planteará, afirmó, la posibilidad de revocar los mandatos de los alcaldes, los gobernadores regionales y del mismo presidente.
Las protestas opositoras contra la Constituyente se iniciaron en Sucre el sábado y recrudecieron ayer, tras conocerse la muerte por disparo de bala del abogado Gonzalo Durán. Luego murió una segunda persona, que no fue identificada, por «traumatismos en el tórax».
El caos se agudizó tras la muerte de un policía, lo que llevó a la orden del comandantede la Policía, general Miguel Vásquez, de replegar sus efectivos «hasta que den las garantías correspondientes».
Vásquez dijo que el efectivo muerto, Jimmy Quispe, «fue secuestrado y luego linchado» por pobladores.
En un marco de grave tensión, unos 120 presos se fugaron de una cárcel de Sucre, aprovechando el débil control policial existente.
Los choques de ayer se concentraron cerca del cuartel donde se reunieron los oficialistas y frente a la Policía de Tránsito, cuya sede fue arrasada por más de mil personas, según medios informativos locales. Había decenas de instalaciones y vehículos oficiales incendiados y saqueados.
«Evo Morales tiene las manos manchadas de sangre», gritaban los estudiantes mientras chocaban con la policía, en tanto que madres desesperadas buscaban a sus hijos entre sollozos.
Toda la oposición, los líderes de varias regiones, asociaciones empresariales y otros sectores rechazaron de inmediato el texto, argumentando que ignora a medio país y fue aprobado «bajo fusiles» y con «sangre en las calles».
El ex presidente Jorge Quiroga (2001-02), líder de la alianza de derecha Poder Democrático y Social ( Podemos), tildó de «vergonzosa teatralización» la sesión de la Asamblea Constituyente. Quiroga dijo en entrevista que la democracia fue « acuartelada» y que la propuesta constitucional de Morales fue aprobada «siguiendo el mal ejemplo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez».
Por otro lado, el alcalde de Potosí, René Joaquino, recordó las polémicas declaraciones del venezolano en las que había amenazado a «la oligarquía boliviana» con un «Vietnam de ametralladoras», si se enfrentaban con su aliado. En ese caso, a Chávez «no lo va a resistir la oligarquía en Bolivia, lo va a resistir el pueblo», declaró.
Por su parte, el Comité Cívico de Santa Cruz, la región más rica del país, que lidera la demanda de autonomías departamentales, afirmó en un comunicado que «la democracia está de luto, la autonomía está de luto, en esta hora trágica que está viviendo Bolivia».




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