Irán acordó con Rusia plan de enriquecimiento de uranio
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El gobierno del presidente, Vladimir Putin, sostiene que esa posibilidad puede alejar las sospechas de Estados Unidos y países europeos sobre objetivos militares de Irán y dar transparencia a los planes nucleares de Teherán.
Irán, sin embargo, condicionó ese acuerdo al desarrollo de planes de enriquecimiento de uranio también en su territorio y rechaza la suspensión de los programas en curso en la planta de Natanz, centro del país.
El gobierno iraní anunció el 11 de abril que completó el ciclo de enriquecimiento de uranio a 3,5 por ciento, con 164 centrífugas en Natanz, nivel suficiente para la producción de combustible, pero escaso para la construcción de armas nucleares.
La declaración con plazo de 30 días emitida por el Consejo de Seguridad de la ONU "no comporta obligaciones" para Teherán, dijo ayer Ali Hosseini-Tash, subsecretario del Consejo Supremo para la Seguridad Nacional y Asuntos Estratégicos.
Irán está preparado para cooperar con la comunidad internacional y alcanzar acuerdos que permitan crear "confianza" en los objetivos de sus planes nucleares, dijo el funcionario, sólo si "las medidas incorrectas que se han adoptado hasta ahora son cambiadas".
El gobierno de Teherán, sostuvo, mantiene su voluntad de "ratificar" el protocolo adjunto del Tratado de No Proliferación, que consiente inspecciones de funcionarios de la AIEA.
Rusia, país con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, mantiene su rechazo, como China, a la aplicación de sanciones en la resolución del litigio iraní, pese a los reclamos de Estados Unidos.
El presidente de China, Hu Jintao, rechazó el jueves en una reunión con su colega estadounidense, George W. Bush, respaldar el uso de la fuerza contra Irán y mantuvo su compromiso sólo para una solución del litigio por vía diplomática.
Irán consideró el viernes, cuando Rusia rechazó acciones armadas, que Estados Unidos había quedado "aislado" en su estrategia para lograr que el Consejo de Seguridad apruebe el recurso al Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, que prevé acciones militares.
El reporte iraní fue derivado por la AIEA a los cinco miembros permanente del Consejo de Seguridad -Estados Unidos, China, Francia, Gran Bretaña y Rusia- más Alemania, incluida por su participación en la "troika" europea que condujo las negociaciones con Teherán.
Washington y los países europeos acusan a Irán de esconder planes militares bajo un escenario de desarrollo con fines pacíficos de programas nucleares, lo cual fue rechazado por el gobierno de Teherán.
Esos planes, según manifiesta Irán, apuntan al desarrollo de combustible destinado a sus centrales eléctricas y son claves en su política de desarrollo, incluso para la expansión de su rol como país exportador en áreas de energía.
El embajador iraní ante la AIEA anunció también que Teherán lanzará en mayo una convocatoria a empresas extranjeras para la construcción de dos nuevas centrales nucleares, en Busher, donde desarrolla una planta con colaboración de Rusia.
Estados Unidos volvió a reclamar el viernes que Rusia debe cesar la venta de armas a Irán y advirtió que todos los países que proveen algún tipo de instrumento destinado a actividades nucleares, deben suspender esos contratos.
Soltanieh confirmó de este modo el anuncio realizado en febrero por el vicepresidente iraní y jefe de la agencia nuclear de Teherán, Gholamreza Aghazadeh.
La convocatoria, confirmó Irán, estará abierta a todos las compañías extranjeras que tengan voluntad de participar en la construcción de las nuevas plantas nucleares de Busher.




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