«El problema con las armas escondidas es que no se puede ver el humo que echan», manifestó Fleischer ante la prensa, poco después de que Blix afirmara que no hay pruebas concluyentes sobre los supuestos arsenales de Irak.
«Pensamos que la declaración (sobre el armamento iraquí) ha fracasado a la hora de responder muchas preguntas y lo volveremos a repetir hoy», afirmó Blix a los periodistas antes de informar al Consejo de Seguridad en una reunión a puerta cerrada.
Sin embargo, señaló que después de casi dos meses de inspecciones en Irak, los expertos de la ONU «no han encontrado ninguna prueba» («smoking gun») sobre su programa de armas de destrucción masiva.
El portavoz de la Casa Blanca subrayó: «Seguiremos esperando a ver qué encuentran los inspectores en Irak y a qué conducen los acontecimientos en curso en ese país», y destacó, de la intervención de Blix, la referencia a la falta de información por parte de Bagdad.
«Tenemos la certeza de que hay armas de destrucción masiva en Irak», añadió Fleischer, quien recordó que el trabajo de los inspectores no ha hecho más que empezar.
En la última jornada, se conoció que Washington está facilitando a los inspectores de la ONU información de sus servicios de espionaje sobre los arsenales de Irak, aunque se reserva los datos «más confidenciales».
Dejá tu comentario