Cali, Bogotá y el resto de las grandes, medianas y pequeñas ciudades de Colombia se unieron ayer en el rechazo al terrorismo.
Bogotá (ANSA, EFE, AFP, Reuters, DPA) - Marchas, conciertos y actos para pedir la «libertad inmediata y sin condiciones» de los cientos de secuestrados en poder de las FARC se realizaron ayer en más de 1.050 poblaciones colombianas y un centenar de ciudades del resto del mundo. Según las autoridades locales, millones de personas participaron en las manifestaciones, consideradas las más multitudinarias de la historia del país.
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Uno de los epicentros de los actos, que coincidieron con la celebración del 198° aniversario de la independencia de la nación, fue Leticia, la capital del departamento ( provincia) de Amazonas, en el extremo sudeste del país, limítrofe con Brasil y Perú.
Allí se reunieron los presidentes de los tres países, Alvaro Uribe, Luiz Inácio Lula da Silva y Alan García, respectivamente, quienes, además de suscribir convenios, presenciaron un desfile militar protagonizado por los once policías y soldados rescatados el 2 de julio pasado tras años en poder de las FARC.
Ese acto central fue inaugurado por la cantante Shakira, quien interpretó el himno nacional y demandó a los guerrilleros que se acoplen a los programas de reinserción civil y abandonen las armas. La artista subrayó que los miembros de la agrupación rebelde son «también hermanos colombianos» que «quizás no tuvieron elección», y les dirigió un mensaje conciliador desde el escenario, junto a Uribe. Asimismo, los instó a «que se liberen ellos mismos de su propio secuestro, porque ellos también están secuestrados en la oscuridad de la selva».
Inigualable
Bajo el lema de «¡ Libérenlos ya!», las marchas alcanzaron una magnitud nunca igualada en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena de Indias, pero también en ciudades medianas y pequeñas poblaciones que se sumaron a la jornada. Las manifestaciones superaron las concentraciones populares del pasado 4 de febrero, consideradas en su momento como las más grandes en contra del secuestro de civiles por parte de los grupos armados ilegales.
Analistas destacaron que la masividad de los actos refuerzan el repudio a las FARC y su aislamiento terminal, en medio de pronósticos esperanzados sobre de un final inevitable al accionar de una guerrilla que enlutó al país por más de cuatro décadas.
Los conciertos en Colombia, que se hicieron en casi la totalidad de los 1.102 municipios del país, fueron animados por más de 100.000 músicos, incluyendo todo tipo de grupos comerciales, niños y jóvenes de orquestas, folkloristas, agrupaciones populares y maestros de ritmos autóctonos.
En Bogotá se movilizó un millón de personas, con la Plaza Bolívar como escenario principal. Allí ondearon cientos de banderas, pancartas con mensajes de paz y recuerdos de quienes continúan cautivos en las selvas colombianas.
El clamor de «¡Libertad, libertad, libertad!» fue coreado en todo momento por una multitud que vistió remeras blancas, portando emblemas de paz y muchos con la cara pintada de la tricolor colombiana. Una postal que se repitió en las otras ciudades de un país movilizado como nunca.
A la vez, otras 40.000 personas se congregaron en el parque capitalino Simón Bolívar, donde el Gran Concierto Nacional reunió por vez primera en la historia a la Orquesta Filarmónica de Bogotá y la Sinfónica Nacional.
Por su parte, el ministro de Interior y Justicia, Fabio Valencia, informó que la jornada transcurrió con «total tranquilidad».
Idea
Las manifestaciones contra los secuestros fue idea de varios medios de prensa después de que el Ejército rescatara el pasado 2 de julio a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, a tres estadounidenses y a once militares y policías.
El gobierno calcula en más de 700 los secuestrados aún cautivos en Colombia, mientras la Fundación País Libre menciona la existencia de más de 3.000. Ambos coinciden en que las FARC son responsables del mayor número de secuestros, seguidas del Ejército de Liberación Nacional (ELN, segunda organización guerrillera de Colombia por el número de sus integrantes) y de la delincuencia común.
También aseguran el secuestro ha descendido entre 80% y 90%, desde los más de 3.000 secuestros que ocurrían al año al principio de la década.
Las manifestaciones a favor de la paz no sólo se dieron en Colombia, ya que el gobierno informó que en unas 85 ciudades de América, Europa y Oceanía las colonias colombianas se unieron a la causa desde la distancia.
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