El precandidato republicano Newt Gingrich tiene previsto retirarse la próxima semana de la carrera por la presidencia de Estados Unidos, indicaron personas cercanas a su campaña , un día después de que Mitt Romney ganara las primarias en cinco estados.
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Por su parte, Fox News reportó que Gingrich mantendrá sus paradas agendadas en Carolina del Norte, programadas para esta semana, y abandonará la carrera el martes. Tiene previsto apoyar a Romney ese mismo día, agregó la cadena de televisión.
El expresidente de la Cámara de Representantes había hecho una intensa campaña en Delaware, uno de los cinco estados que celebró primarias el martes, pero perdió por casi 30 puntos porcentuales.
"No creo que podamos perder por 30 puntos en Delaware y sentirnos bien al respecto", dijo el martes el asesor de Gingrich Bob Walker, ex congresista, antes del cierre de los comicios.
A pesar de una serie de derrotas desde su inesperada victoria en la primaria de Carolina del Sur en enero, Gingrich había prometido seguir en carrera hasta la convención para nominar al candidato republicano a fines de agosto.
Su retiro despejaría el camino para que Romney se erija como el nominado no oficial del Partido Republicano para las elecciones de noviembre. Hecho que ya se había vislumbrado el pasado 10 de abril cuando el exsenador Rick Santorum, segundo en número de delegados, decidió retirar su candidatura.
Gingrich, que llegó a ser el republicano más poderoso del país durante su liderazgo de la Cámara de Representantes en la década de 1990, terminó primero en sólo dos de 36 estados que han votado en las primarias del 2012.
A lo largo de la campaña, nunca se lo vio desanimado. En un debate en febrero, Gingrich, conocido por sus cáusticas declaraciones sobre la oposición y los medios, se describió con una palabra: "Alegre".
"Nunca tuve la sensación de que estuviera 'triste'", dijo el asesor Charlie Gerow. "En un par de ocasiones noté que estaba cansado. Realmente cansado", agregó.
Su candidatura no escatimó en dramas. Días antes de su sorprendente victoria en Carolina del Sur, su segunda esposa apareció en televisión diciendo que Gingrich deseaba un matrimonio abierto. El negó rotundamente la acusación en un debate, el foro que lo ayudó a impulsar su campaña.
En el último verano boreal, Gingrich sufrió un éxodo de asesores en protesta por su decisión de emprender un crucero a Grecia con su esposa, Callista, perdiendo tiempo valioso para recaudar dinero y reunirse con sus votantes.
El exprecandidato dijo en ese momento que el viaje demostraba que estaba conduciendo una campaña no convencional.
Al proponer una colonia en la Luna, alentar a lo estudiantes de bajo recursos a aceptar trabajos de porteros y prepararse para al menos un debate viendo la película "Bridesmaids", Gingrich confirmó su propia declaración.
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