Santiago (Reuters, AFP) - El canciller de Chile, Alejandro Foxley, dijo ayer que la aproximación de su gobierno al del boliviano Evo Morales busca culminar en una agenda abierta que incluya el reclamo de una salida al mar, aunque la tarea deberá hacerse gradualmente. Foxley hizo sus declaraciones desde Buenos Aires, adonde acompañó a la presidenta Michelle Bachelet.
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El canciller aseguró que se puede avanzar «hacia la agenda abierta sin exclusiones y finalmente también, por qué no, los temas que interesan hoy día al presidente boliviano Evo Morales, que se refieren al acceso de Bolivia al mar. Pero tenemos que ir de a poco».
Bolivia perdió a manos de Chile su acceso al mar tras la Guerra del Pacífico a fines del siglo XIX y desde entonces mantiene vivo su reclamo.
En tanto, el canciller boliviano, David Choquehuanca, dijo que «a mediano plazo estamos hablando de una soberanía compartida y a largo plazo estamos hablando del retorno soberano al mar».
La noticia cayó mal en el Congreso chileno, donde tantooficialistas como opositores dijeron que es «inaceptable» modificar el tratado bilateral vigente. «El condicionamiento boliviano es inaceptable para Chile», resumió Jorge Tarud, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados y miembro del cogobernante Partido por la Democracia.
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