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8 de julio 2008 - 00:00

Por primera vez pidió Irak que se retire EE.UU.

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Bagdad y Washington (AFP, EFE, Reuters) - El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, reclamó ayer por primera vez a Estados Unidos un cronograma de retiro de sus tropas, lo que fue rápidamente desechado por el Pentágono.

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Hasta ahora, el gobierno iraquí se había abstenido de reclamar un calendario para la salida de las tropas norteamericanas, en sintonía con George W. Bush, quien se negó en repetidas ocasiones a hacerlo, alegando que aún queda trabajo por hacer para estabilizar al país árabe.

Con todo, a nivel retórico, el mandatario republicano siempre sostuvo que las fuerzas de su país se quedarían en Irak en tanto las autoridades de ese país no pidieran lo contrario.

Pero Al-Maliki no sólo sacó a relucir sorpresivamente el asunto, sino que, además, lo convirtió en una condición para aprobar el nuevo acuerdo con Estados Unidos sobre su presencia militar en Irak a partir del año que viene.

«La idea es llegar a un memorando de acuerdo sobre la retirada de las tropas o establecer un calendario para esa retirada», declaró Al-Maliki, citado en un comunicado de su oficina.

La Fuerza Multinacional desplegada en Irak, que cuenta con un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, está dirigida y compuesta esencialmente por estadounidenses.

  • Soberanía

    Al-Maliki indicó que las conversaciones para establecer las modalidades de la presencia estadounidense en Irak más allá de este año siguen su curso y destacó que el acuerdo respetará la soberanía de su país.

    «Las negociaciones continúan con la parte estadounidense, pero en todo caso, la base del acuerdo será el respeto de la soberanía de Irak», subrayó Al-Maliki, según el comunicado oficial, en declaraciones ante los embajadores árabes en los Emiratos Arabes Unidos.

    Bush y Al-Maliki pactaron el pasado noviembre firmar un acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas en Irak, a finales de julio, que sentaría las bases de la presencia norteamericana a partir de 2009, cuando expira el mandato de la ONU. Pero las conversaciones parecieron llegar a un punto muerto el mes pasado, a raíz del descontento de políticos iraquíes, tanto chiitas como sunitas. Algunos de los líderes chiitas llegaron a calificar de «esclavitud eterna» el nuevo pacto propuesto.

  • Condiciones

    Además del calendario de retirada, los iraquíes también se inclinan por poner nuevas condiciones al acuerdo, referentes al número de bases que Washington seguirá controlando, los poderes de sus tropas para retener a civiles y el grado de inmunidad de sus soldados.

    Washington recela de la creciente influencia iraní en el país árabe, particularmente a través de su mayoritaria comunidad chiita, a la que pertenece el premier.

    El Pentágono reaccionó rápidamente y salió ayer a rechazar el reclamo iraquí y afirmó que la partida del país de sus fuerzas armadas dependería de las condiciones de seguridad.

    «Sobre la cuestión de un calendario, voy a decir lo mismo que para el plan de seguridad: eso depende de las condiciones en el terreno», dijo un portavoz del Departamento de Defensa estadounidense, Bryan Whitman. Este afirmó que su país no tiene «la intención a largo plazo de tener tropas de forma permanente en Irak, pero los calendarios tienden a ser artificiales por naturaleza».

    «En una situación donde las cosas son tan dinámicas como en Irak, es preferible estudiar estas cuestiones basándose en las condiciones sobre el terreno», agregó.
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