Washington (DPA, EFE, ANSA) - La coronación de Barack Obama como candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos será a lo grande: en un estadio gigante y ante 75.000 personas seguramente entregadas a su causa, como sólo pueden hacer el Papa, U2, los Rolling Stones y pocos más.
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El acto se producirá el 28 de agosto en Denver, en el estado de Colorado, según anunció ayer el Comité Organizador de la Convención Demócrata en un inesperado cambio de planes que contribuye a hacer la campaña presidencial de 2008 aún más única.
La Convención Demócrata, que tiene como objetivo marcar la línea política del partido y sobre todo elegir formalmente al candidato a las elecciones del 4 de noviembre, se celebrará del 25 al 28 de agosto en el Pepsi Center, con capacidad para 19.000 personas.
Pero cuando llegue el momento cumbre, el discurso de aceptación de Obama, el escenario se trasladará al estadio Invesco Field, hogar de los Denver Broncos de la liga estadounidense de fútbol americano.
El discurso de Obama será el de mayor asistencia en la historia de las convenciones de ambos partidos. No será la primera vez, sin embargo, que el mensaje de aceptación se desplace a otro lugar: en 1960, John Fitzgerald Kennedy ganó la nominación en el Palacio de Deportes de Los Angeles, pero pronunció su alocución en el Estadio Olímpico.
Cambios
«El Partido Demócrata va a elegir a un candidato de verdadero cambio en agosto, y lo más adecuado es que hagamos algunos cambios grandes en cómo hacemos la convención», afirmó Howard Dean, presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC).
El cambio de sede para tan destacado momento fue elegido por el propio Obama, según explicó Dean. «Empezamos a trabajar en esto la semana pasada, cuando la gente del senador decidió que esto era algo que querían realmente hacer», agregó el ex candidato presidencial.
Para incrementar el simbolismo del momento, el primer candidato negro a la Presidencia por uno de los dos partidos mayoritarios aceptará la nominación en el 45º aniversario del famoso discurso de Martin Luther King «Yo tengo un sueño» («I have a dream»).
Según informa la Web especializada «Politico.com», las cadenas de televisión están molestas con el cambio de sede a menos de dos meses para la convención, por los problemas logísticos que les genera.
Aún quedan muchos interrogantes abiertos, que el Partido Demócrata no resolvió, al menos públicamente. Por ejemplo, ¿quién pagará por el traslado a una sede mucho más grande? Según los estatutos demócratas, es el partido en Colorado el que debe asumir los gastos de organizar la convención.
Sin embargo, la campaña de Obama y su gran poder recaudador (287 millones de dólares hasta ahora) ya anunciaron que aportarán para financiar el baño de masas. «Por supuesto, estamos trabajando aquí como un equipo», afirmó Anita Dunn, consejera senior del candidato.
Tampoco está claro quién podrá asistir al multitudinario acto, anunciado para «abrir el proceso» al máximo número de personas. Normalmente sólo asisten a las convenciones los delegados del partido (que tienen derecho a voto) y los más fieles seguidores. Sin embargo, esta vez habrá que llenar un estadio con capacidad para 75.000 personas.
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