Para Aldo Abram, el gobierno está desaprovechando la
«oportunidad histórica de hacer una reforma tributaria y
de coparticipación federal».
«Los acuerdos de precios no sirven para nada, pero son fantásticos para el marketing político», opina Aldo Abram, titular de la consultora EXANTE, quien evaluó el modelo económico actual como uno que genera inseguridad jurídica y desalienta la inversión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las siguientes son las principales declaraciones que el economista hizo a Ambito Financiero:
Periodista: ¿Cuál es el problema central que perturba el crecimiento económico futuro?
Aldo Abram: El gran problema es la inversión porque tiene un altísimo componente individual, fundamentalmente en vivienda. No es malo que haya inversión en construcción porque tenemosun déficit habitacional, pero resuelve problemas y genera crecimiento presente, no futuro. Otro componente que ha estado aumentando es la inversión del sector público, que tampoco es malo, siempre y cuando sea en infraestructura y no en otras cosas que no generan crecimiento. Pero si bien es bueno construir rutas y puertos, también es bueno tener algo que transportar en ellos; ahí entra a fallar el esquema porque no estamos invirtiendo suficiente en «capital reproductivo». Otro problema es que no solamente es poca la inversión reproductiva, sino que también es ineficiente porque está siendo incentivada erróneamente por el Estado y no se está asignando lo mejor posible. Quiere decir que vamos a generar menos crecimiento del que hubiéramos logrado si esa inversión hubiera sido asignada eficientemente. Esto es a partir de los acuerdos de precios, prohibición de exportaciones, aumentos de retenciones, congelamiento de precios, etcétera.
P.: ¿Pero el terreno es propicio para atraer inversores?
A.A.: Tenemos un modelo con un creciente intervencionismo, estatismo y con una falta absoluta de respeto por los derechos e instituciones que están en la Constitución nacional. Esto genera un marco de inseguridad jurídica alto que desalienta la inversión. Pero este tipo de esquemas no necesariamente estallan, siempre y cuando se mantengan los pilares de solvencia fiscal y una inflación controlada. Es cierto que la gente supone que así será, porque la historia argentina ha terminado este tipo de modelos en una crisis. Lamentablemente, en el mundo estos esquemas llevan a tasas de crecimiento bajísimas, que estaremos viviendo cuando alcancemos el límite de las posibilidades de producción en 2008/9. Creo que el año que viene las tasas serán de 5%, después de 4% y cercanas a 3% en 2009.
P.: ¿Cree que la inflación es el principal problema?
A.A.: Es resultado de la decisión del BCRA de mantener el tipo de cambio, que es uno de los fundamentos del modelo económico. Al preguntar a los economistas qué es la inflación, todos contestan que es la suba generalizada de precios. Quiere decir que en todos los mercados de la economía hay problemas, pero esto no es así. En realidad, hay algo común a todos los mercados de bienes y servicios que genera inconvenientes. Ese algo común es la unidad de medida, que en nuestro caso es el peso. Por eso hay que analizar si éste tiene problemas. Lo que sucede es que tenemos un BCRA que para recuperar las reservas internacionales que se perdieron con el pago al FMI (en ese momento nos dijeron que se aplicaría una política monetaria neutra que no iba a generar inflación) está emitiendo más pesos de los que la gente quiere. Otro objetivo de estas compras es mantener el tipo de cambio.
Tipo de cambio
P.: ¿Se podría sostener el tipo de cambio y comprar divisas sin generar inflación?
A.A.: Sí. La opción del BCRA no es subir la tasa de interés para evitar la inflación como se cree, es consecuencia de una alternativa real. Se puede emitir deuda remunerada (pases, Lebac, Nobac) para comprar moneda. Si yo emito un peso por una ventanilla para comprar un dólar y a su vez salgo por otra y emito una Lebac, es lo mismo que comprar el dólar con deuda. Entonces, si compromás dólares con Lebac y Nobac va a hacer que el BCRA pague mayor tasa de interés por colocar más deuda remunerada. Pero esto no modifica la inflación, lo que sí lo hace es que se deje de emitir un excedente de pesos. Por eso, no digo que el BCRA no salga a recuperar reservas y a mantener el tipo de cambio, creo que debería disminuir la emisión de pesos, de tal forma de emitir o lo que aumenta la demanda monetaria o un poco por arriba, cosa de tener algo de inflación pero no un montón. Se podría hacer con una mayor emisión de deuda remunerada y también con mayor superávit o un mayor endeudamiento del gobierno en previsión de futuras crisis de financiamiento que pueda haber en el mundo. Esto se logra con superávit primario o tomando pesos en el mercado, comprando dólares y depositándolos afuera. El problema es que se está optando por el impuesto inflacionario, que perjudica a los más pobres.
P.: ¿Qué opinión le merecen los acuerdos de precios?
A.A.: Pueden tener algún beneficio en cuanto a calmar expectativas inflacionarias, pero en realidad no sirven para nada, sólo para postergar algunas décimas de inflación de cada mes a los subsiguientes. La inflación es un problema monetario, no de unos empresarios perversos que quieren aumentar los precios. Lo que sí creo es que los acuerdos son fantásticos para el marketing político.
P.: ¿Cree que prohibir las exportaciones de carne es una buena medida?
A.A.: No, violenta varios artículos de la Constitución. El gobierno va a lograr su objetivo de bajar los precios, el problema son los costos.
P.: ¿El aumento del gasto público es un riesgo?
A.A.: No, la solvencia fiscal implica tener ciertos niveles de superávit primario. Para este año, si bien en términos de PBI se van a reducir respecto de 2005, van a seguir siendo elevados. Lo que sí le critico al gobierno es que se está perdiendo una oportunidad histórica de hacer una reforma tributaria.
Dejá tu comentario