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30 de octubre 2007 - 00:00

La salvación del dólar vendrá desde Europa

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Luego de dos semanas de publicaciones más favorables, las últimas cifras sobre la actividad inmobiliaria y las provisiones contables anunciadas por los bancos estadounidenses han reavivado los temores de una desaceleración económica más prolongada y más pronunciada. Se estima que sólo una acción voluntarista de la Fed permitirá mantener un crecimiento de 2% en Estados Unidos. La «huida hacia la calidad», a los T -Bonds -previstos a 3,75% anual en un plazo de 6 meses -lo ilustra bien.

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Por otra parte, el funcionamiento de los mercados interbancarios y de los derivados de crédito es todavía muy imperfecto. La Fed debería continuar inyectando liquidez y bajar los costos de refinanciación como lo hizo en la crisis de 1998. El consensus ( promedio de las opiniones de analistas en Wall Street) espera 0,25% de baja de los Fed Funds en la próxima reunión.

Semejante disminución reforzaría al euro frente al dólar, fragilizando aun más la situación de las empresas europeas, cuyo crecimiento no es tan evidente. Si bien el Banco Central Europeo no está satisfecho del nivel de la inflación actual, frente a la suba de los riesgos deberá ser realista como lo fue en el pasado, y tendrá que bajar sus tasas gradualmente.

  • Detonante

  • La fuerte pérdida trimestral de u$s 2.240 millones y la depreciación de activos por cercade u$s 8 mil millones hicieron detonar la salida de Stanley O'Neal, patrón de Merrill Lynch, previo cobro de u$s 159 millones. En el 4° trimestre su rival, Goldman Sachs constituiría una provisión por depreciación de u$s 4.500 millones. El gigante bancario UBS perdió entre 600 y 800 millones de francos suizos, y como no se resuelven rápidamente sus dificultades, se esperan nuevas depreciaciones en sus activos para el cierre del balance anual.

    Mostrando hasta qué punto la crisis marcó los espíritus, el presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann (2.300 millones de euros de depreciaciones), podría dar su conformidad a la posible participación del primer banco alemán en el fondo de salvataje M -LEC de u$s 80 mil millones que desearía lanzar Citigroup, Bank of America y JP Morgan para evitar las ventas masivas a precios de liquidación -lejos de los u$s 320 mil millones valuados -, siguiendo de este modo con el interés ya demostrado por el Dresdner Bank.

    Los representantes demócratas del Congreso en los Estados Unidos propondrían la amenaza de reforma fiscal más ambiciosa de las dos últimas décadas, imponiendo a los dirigentes del private equity y a los administradores de los hedge funds off shore un impuesto mínimo alternativo llevado de 15 por ciento a 35 por ciento sobre las plusvalías obtenidas.

  • Saldo

    Esta medida le dejaría al Tesoro u$s 50 mil millones en 10 años, y alcanzaría a 23 millones de hogares de ingresos medios, contribuyentes beneficiados por exoneraciones que permitieron escapar casi totalmente al impuesto.

    En los niveles actuales, el dólar está cercano a su más baja cotización histórica frente al euro. Esta baja continuada de la moneda estadounidense se justifica por el «subprime» inmobiliario, la suba del petróleo y el deterioro de la confianza que indica una desaceleración en el consumo, pese a una buena cifra del empleo. Si bien la reducción de la tasa de interés permitió amortiguar la crisis financiera, hizo también menos atractivo al dólar, circunstancia que se observa en las estadísticas sobre reservas de cambios.

  • Perspectiva

    El sostenimiento no vendrá pues de los EE.UU. sino del lado del euro con una modificación en curso de la política monetaria en la zona de la divisa europea, y una probable degradación de los indicadores económicos. Puede preverse todavía una ligera posibilidad a la baja del billete verde a corto plazo, pero que no debería durar.

    Recientemente el yen se reforzó ante el dólar al igual que otras divisas, como el dólar canadiense y australiano,-franco suizo, corona noruega, libra esterlina. Con la devaluación progresiva de su moneda, Japón incrementó su competitividad en la zona de Asia y China en particular. Sus exportaciones se acrecentaron y dobló el excedente de la balanza comercial. Esos factores, sumados a la mala salud de la economía de Estados Unidos, justifican un debilitamiento del dólar contra el yen así como también una baja de los «carry trades» (operar con los diferenciales de interés entre dos monedas). Sin embargo con tasas a 0,50 por ciento anual, los inversores pueden renovar siempre el interés por financiarse en yenes.

    En conclusión, el retorno de la aversión por el riesgo pone un freno al «carry trade», pero estas operaciones mencionadas en yenes deberían perdurar, favorecidas principalmente por los recientes discursos del Banco de Japón.
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