ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de febrero 2008 - 00:00

Qué opinan banqueros sobre liquidez y rumbo del dólar

ver más
Para comprender mejor la realidad económica y tener un nuevo mapa de la actividad crediticia, los banqueros recurrieron al análisis de los estrategas más reputados.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La verdadera pregunta que se hacen es la duración de esta crisis y la capacidad de repercusión en cada una de las economías, sabiendo de antemano que por tratarse de una ciencia social y no exacta, la ideología económica es el punto de partida de las opiniones más célebres.

Luego de indagar distintas fuentes, han adquirido la certeza de que el consumo de los EE.UU. es casi 20% del PBI mundial y que la inflación será duradera pues las autoridades han elegido combatir la recesión a través del déficit, una verdadera ruptura favorable a los hogares y empresas endeudadas no apresuradas por reembolsar.

Saben que el espectro de la recesión, la perspectiva de una baja de las materias primas y la suba del dólar son temas del mediano plazo, y no de los próximos meses del año. También, que el dinero será menos fácil y el endeudamiento más restringido. Y que el consumo y la inversión van a disminuir fuerte.

  • La credibilidad del BCE

  • La aversión por el riesgo se acentúa con el espectro de una recesión estadounidense. Los banqueros de Wall Street comprueban con cortesía glacial un verdadero movimiento de fondos en términos de cambio de los flujos internacionales de capitales.

    Por la diversificación de los portafolios y la adecuación con la estructura del comercio exterior, los bancos centrales y los fondos soberanos, atraídos por la credibilidad antiinflacionista del Banco Central Europeo y la ausencia de desequilibrios macroeconómicos de la zona del euro, son masivamente compradores de obligaciones emitidas en euro.

    El profano comprende sin pena el debate. Sin embargo, buena parte de los traders y corredores de los mercados europeos está decepcionada por la declaración de Jean Claude Trichet al destacar que el BCE debe estar concentrado en la lucha contra la inflación en la zona euro, dejando entender que no tiene la intención de seguir a la Fed en una baja de tasas rápida y enérgica.

    La verdadera diferencia entre ambos bancos centrales es que el perfil de actividad es mucho más problemático en EE.UU. que en Europa. No se puede, en consecuencia, imaginar reacciones de política monetaria idénticas.

    Como no hay piloto en el avión, se piensa que el reequilibrio no podrá hacerse desde la Fed o el BCE y Japón solos. Se tendrá que invitar a la mesa de negociaciones a China, que cuenta en su Banco Central con haberes y tenencias por u$s 1,5 billón. Sin olvidar por supuesto a la India.

  • La liquidez

    La causa de la sed de los banqueros es la necesidad inextinguible de liquidez. Necesitan dinero fresco para respetar los índices de solvencia que miden la relación entre créditos acordados y fondos propios. Es así como para reforzar el capital, René Carron, presidente del Crédit Agricole, vendió su parte accionaria en Suez.

    Los bancos se desconfían entre sí. Juegan entre ellos un partido de póquer. Como saben bien lo que tienen entre manos, es decir, el estado patrimonial de sus balances y las cuentas de resultados, cuentan con buenas razones para pensar que la situación financiera no es más brillante en los otros.

    Dudan primero y temen después prestar fondos a sus bancos competidores por miedo a no recuperarlos jamás.

    Prefieren llenar sus propios «cofres» en previsión de días difíciles. Para saber cómo tratar a sus adversarios íntimos buscaron entonces la opinión de René Defossez, estratega de Natexis, la entidad que agrupa a los bancos populares y las cajas de ahorro de Francia, quien les confirmó, inclusive, que «dos bancos del mismo grupo se negaron a prestarse dinero».

    Desde agosto de 2007, el mercado interbancario está casi paralizado cuando aseguraba prácticamente 90% del refinanciamiento de los bancos, circunstancia nunca vista en un período tan largo.

  • Probabilidad

    Este mercado no encontrará un funcionamiento normal antes de varios meses. Es probable entonces que los bancos tengan que cambiar el modelo de sus negocios. Para desentrañar este misterio, algunos responsables de las entidades crediticias consultaron al profesor Olivier Pastré de la Universidad de Paris 7, quien ironizó diciendo, «es la revancha del banco de papá, con una ventanilla, un balance y depósitos que financian los créditos». ¡Vaya síntesis! Los banqueros hacen lo posible para que el mundo inversor y los simples ahorristas no sientan pánico pese a los sacudones.

    Los bancos deberán guardar mucho más tiempo en sus balances los créditos otorgados y no pasar como «papa caliente» sus acreencias dudosas. Mecánicamente entonces, la capacidad para otorgar nuevos préstamos será menor. Y sobre todo la rentabilidad disminuirá en forma notoria.

    Los bancos como UBS, Crédit Suisse, BNP Paribas o Société Générale obtenían entre 15% y 20% de sus ingresos de esas operaciones de titulización.

  • El dólar estadounidense

    Inútil esperar una suba en los próximos días. Algunos expertos estiman que para fin de año un euro estará alrededor de 1,47 dólar, pues el billete verde sufre en los mercados las inyecciones masivas de liquidez en dólares.

    El dólar no está preparado para recuperar 20% de baja registrada desde principios de año. Al contrario, la caída está lejos de haberse terminado. La explicación es coyuntural.

    Es altamente probable que durante varios meses la Reserva Federal continúe disminuyendo la tasa de interés. Si bien es difícil que lo confiesen, se piensa no sin razón que las autoridades monetarias han hecho de la baja del dólar su caballo de batalla para darles oxígeno a sus exportadores. Inclusive si sus ventas al exterior sólo representan 14% de su PBI.

    Estados Unidos no será el primero en utilizar ese medio para dar un incentivo a su economía. Los países asiáticos, comenzando por China, practican ese deporte desde hace tiempo.

    Para hacer frente a la hegemonía de Japón se puso en ejecución en la década del 80 este tipo de política de paridad cambiaria. Los acuerdos plaza permitieron una pérdida de valor de 40% en un año y medio. En la década del 90, Estados Unidos mostró una salud económica a toda prueba y no tuvo necesidad de hacerlo; por eso dejó de emplear el arma del tipo de cambio.

  • Los países emergentes

    Finalmente, el pensamiento de los banqueros se orientó hacia los países emergentes que no son invulnerables, y atesoran sus reservas de cambio para sostener la demanda interna cuando el motor del intercambio se debilite.

    Inflación débil con riesgo reducido de devaluación en naciones como Brasil, Rusia, la India y China se traduce por capitales que entran y una posición competitiva mejorada.

    La tasa de crecimiento del PBI será superior a 6% en Rusia, 11% en China, un poco por debajo de 5% en Brasil y alrededor de 8,5% en India. No solamente esas economías disponen de una demanda interior fuerte, sino que la parte de sus exportaciones con destino a los Estados Unidos es bastante débil.

    Las agencias de calificaciones desean incorporar una nueva nota que refleje el clima de los negocios y determine la fiabilidad de las cuentas de las empresas, la eficacia del sistema jurídico, etcétera.

    A modo de ejemplo, una nota país A 3 para China, y una nota B para el clima de los negocios, es decir, dos renglones por debajo de la nota país. Hay dificultades recurrentes en cuanto a los derechos de los acreedores y a la transparencia de las empresas en China.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias