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Picardía: ahora Urtubey quiere voltear e-voto para enlazar resultado

Impulsa la eliminación del sistema de voto electrónico. En términos políticos le permitirá nacionalizar la elección provincial de octubre.

El oficialismo salteño que conduce el gobernador peronista Juan Manuel Urtubey trabaja en un proyecto para que en las elecciones provinciales de agosto y de octubre (pegadas a las nacionales) se desestime de forma excepcional el sistema de Boleta Única Electrónica (BUE) que rige en el distrito. La iniciativa prevé reemplazarlo por la clásica boleta de papel.

El impulso del Ejecutivo generó polémica, ya que de avanzar con el proyecto Urtubey podrá unir en la misma lista que encabece como Presidente al candidato a gobernador que bendiga para reemplazarlo en la gobernación provincial.

Curiosamente, fue el propio gobernador quien impulsó en Salta la aplicación de la tecnología para el voto electrónico. De hecho, en las legislativas de 2017, los salteños en el cuarto oscuro tenían dos urnas: una para el voto electrónico para cargos provinciales, y la segunda para las boletas en papel que se usaron para diputados nacionales.

Sin embargo, de mantenerse ese doble sistema el candidato a gobernador que tengan la venia de Urtubey no podrá traccionar a su favor la postulación presidencial del actual mandatario. Traducido: mientras que a Urtubey presidente deberán votarlo en papel, para elegir gobernador los ciudadanos salteños tendrán que trasladarse a la máquina para imprimir la BUE. Es decir, no hay cruce que permita el derrame hacia abajo.

Los argumentos del peronismo apuntan a los cuestionamientos en términos de transparencia del sistema electrónico. La BUE recibió críticas con denuncias incluidas cuando se utilizó el 10 de marzo en Neuquén, en los comicios que determinaron la reelección de Omar Gutiérrez por el MPN. También hicieron foco en la marcha atrás que tuvo ese sistema en los países donde se probó, así como en los menores costos que tendrá el Estado provincial con la boleta impresa, en tiempos de ajustes de gastos para alcanzar el equilibrio fiscal, con baja recaudación incluida.

En términos políticos, el paso al método tradicional permitirá al PJ terminar de nacionalizar la elección, con un primer paso dado al momento de establecer las fechas de 11 de agosto las PASO y 27 de octubre las generales, en sintonía con el calendario de la votación presidencial. Por supuesto, desde Cambiemos buscarán frenar el proyecto: a la vocación nacional de ese espacio por la BUE se suma la conveniencia de desligarse de la suerte del presidente Mauricio Macri, así como de la candidatura del gobernador Urtubey por el Peronismo Federal.

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