En medio del debate y la polémica sobre el funcionamiento de la Justicia, que concentró a oficialistas, opositores y magistrados, el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal elaboró un proyecto de Reforma del Consejo de la Magistratura que será presentado hoy por su titular, Jorge Rizzo, al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, en donde se promueve una mayor participación de abogados y jueces en ese Cuerpo.
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En diálogo con Ámbito.com, Rizzo confirmó que la postura del organismo es elevar esa incidencia en detrimento de los "políticos". En este sentido, la iniciativa prevé duplicar el número de abogados en el Consejo. Además, proponen la inclusión de un juez y de un integrante de la Corte Suprema de Justicia, que fue abolido en la reforma de 2006 impulsada por la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner.
Con este fin, los abogados porteños quieren aumentar el número miembros, que pasaría de trece a diecisiete: la conformación se asemejaría más a la que regía con anterioridad a la cuestionada reforma de 2006 que a la actual.
Así, los integrantes serían: un miembro de la Corte Suprema de Justicia, cuatro jueces del Poder Judicial de la Nación, cuatro abogados de matrícula federal, seis representantes del Poder Legislativo, uno del Poder Ejecutivo y el restante del ámbito académico - científico.
De esta forma, el proyecto del Colegio de Abogados de la Capital Federal mantiene la misma cantidad de representantes políticos -seis por el Poder Legislativo, más una persona designada por el Ejecutivo-. Pero, al aumentar el número de miembros totales, la participación del Congreso y la Presidencia en el Consejo se vería menguada en términos porcentuales.
Rizzo también aclaró que la idea es "aunar los criterios" del oficialismo y la oposición. Respecto a las propuestas no kirchneristas, destaca que desde el Colegio no quieren que "el presidente de la Corte sea a su vez el presidente del Consejo". "Mientras que en las propuestas de la oposición esto se resuelve por ley, para nosotros ningún estamento está por encima de los demás. Son los mismos miembros los que deben elegir al presidente del Cuerpo. No hay que tenerle miedo a la democracia", señaló.
No obstante, el abogado fue más crítico con la propuesta del diputado del Frente para la Victoria Alejandro Rossi, cuya iniciativa levantó polvareda al solicitar que se investigue a los jueces y que pese sobre ellos evaluaciones periódicas.
"Rossi está exagerando. Sus declaraciones fueron desafortunadas. No es necesario verificar a qué colegios van los hijos de los jueces. Éstos deben ser seleccionados con precisión", dijo. De todas formas, sí considera positivo que los magistrados "fueran elegidos mediante la voluntad popular y que mantengan su cargo por diez años, como ocurre en Estados Unidos". "Lo que pasa es que alabamos a Washington, pero somos cubanos para elegir jueces", replicó.
Respecto a las evaluaciones, Rizzo mostró su total desacuerdo. "Para eso ya está la comisión de Acusaciones y Disciplina; no hay que apartarse de la Constitución", agregó.
Desde su óptica, una de las innovaciones más importantes de la iniciativa es que los representantes de Diputados y Senadores "no necesariamente deban ser legisladores, tal como ocurre en el Consejo de la Ciudad Buenos Aires".
Además, el proyecto prevé la reelección de los miembros por una vez en forma consecutiva, mientras que en el funcionamiento vigente la reelección sólo se permite con intervalo de un período.
Por otra parte, los abogados tratan de imponer, para todos los miembros del Consejo, los mismos requisitos que se exigen para ser juez de la Corte Suprema de la Nación. Es decir: no podrán registrar condenas penales por delitos dolosos y/o sanciones disciplinarias o administrativas dictadas por los estamentos a los que pertenezcan o hubieran pertenecido.
• Reforma
El Consejo, cuyas funciones más relevantes son la designación y enjuiciamiento de magistrados, ya tuvo una polémica reforma en 2006, cuando se redujo el número original de veinte miembros a trece.
Para buena parte del arco opositor, la nueva composición acrecentó la injerencia oficialista en el Cuerpo, que pasó a estar representado por cinco de los trece integrantes: cuatro legisladores (los diputados Carlos Kunkel y Diana Conti; los senadores Nicolás Fernández y Marcelo Fuentes); y el representante del Ejecutivo, Héctor Masquelet.
También se recortó representación en las áreas científico académicas y en la Corte Suprema. A su vez, los legisladores se redujeron de ocho miembros (cuatro por la mayoría, dos por la primera minoría y otros dos por la segunda minoría) a seis (cuatro por la mayoría y dos por la primera minoría).
En la actualidad, coexisten más de un proyecto. El del oficialismo, impulsado por Alejandro Rossi, mantiene el número de miembros y la composición que rige hoy, pero contempla que los abogados sean elegidos mediante el voto popular y la ampliación de la base de electores de jueces y académicos.
Por su parte, la oposición ya dio el puntapié inicial antes del inicio de las sesiones ordinarias, cuando desde la comisión de Justicia, que preside el diputado radical Ricardo Gil Lavedra, llamaron a consultas -que aún se están realizando- para modificar la composición del Cuerpo y, así, limitar el poder del kirchenrismo en el funcionamiento del Consejo.
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