4 de noviembre 2003 - 00:00

Aceleran juicio al polémico Bergés

Todo indica que el polémico juez Mariano Bergés tiene los días contados en la causa contra el fútbol que supo inspirar. En las próximas horas será denunciado ante la Justicia Federal por presunto «abuso de autoridad» generado a partir de la orden de «pinchar» el teléfono del senador Luis Barrionuevo, sin autorización de la Cámara alta. los

Para colmo, la esposa de Barrionuevo, Graciela Camaño, también goza de fueros por ser diputada nacional electa el 14 de setiembre. Así que se trataría de una doble violación del magistrado que ameritaría, asimismo, un sumario en el Consejo de la Magistratura, con destino de juicio político.

Ya Bergés sufrió un revés el viernes. La Sala VII de la Cámara del Crimen integrada por los jueces Abel Peró, José Manuel Piombo y Guillermo Navarro decidió declarar la nulidad de una resolución en la que el juez rechazó el pedido de eximición de cinco supuestos barras bravas. La Cámara del Crimen ordenó, en duros términos, a Bergés dictar una nueva resolución en cuanto a la denegatoria de los pedidos de eximición de prisión.

El tribunal de alzada entendió que el rechazo no fue suficientemente fundado, ya que no había motivos para suponer que a los presuntos barras bravas no les cupiera una pena en suspenso por los delitos de los que se los acusaba.

Esa misma sala recibirá también en las próximas horas un pedido de nulidad impulsado por los abogados del gastronómico, Mariano Pinciroli y Alberto Faes. Los letrados, además, pedirían a la Cámara del Crimen el apartamiento del juez del expediente, y lo denunciarían por « mal desempeño de sus funciones» ante el Consejo de la Magistratura.

El mediático juez Bergés quedó en está incómoda posición cuando se conoció el contenido de un diálogo de Barrionuevo, donde el sindicalista le comenta a su interlocutor: « A Capriotti le pasó eso por andar con esos negros de mierda». El detalle de esa conversación motivó que el senador realizara una investigación y determinara que su teléfono había sido pinchado por Bergés. Lo grave del caso es que el juez debió pedir permiso y comunicar esta situación al presidente del Senado, Daniel Scioli.

La nueva Ley de Fueros, que lleva el número 25.320,
determina en su artículo primero que no está permitido a los magistrados intervenir los teléfonos, la correspondencia, o allanar el domicilio de un legislador sin la autorización de la presidencia de la Cámara respectiva.

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